Paulina Rubio y Nicolás "Colate" Vallejo-Nágera enfrentan una situación límite, pues una orden judicial los obliga a saldar una deuda importante en menos de 48 horas si quieren esquivar la cárcel.
La jueza Marlene Fernández, de la Corte Familiar de Miami, advirtió que ambos pueden ser arrestados por desacato si no liquidan lo adeudado a la abogada encargada del bienestar de su hijo.
El proceso, marcado por la tensión y un ambiente de alta presión, expone un nuevo episodio en la larga disputa entre la cantante mexicana y su ex pareja.
Ambos padres tienen que pagar 14,500 dólares cada uno a la tutora legal de su hijo, Amber Glasper, quien supervisa el bienestar del menor desde el comienzo del conflicto.
Hasta ahora, Paulina Rubio pagó solo una parte y mantiene un saldo pendiente cercano a los 9,500 dólares. Por su lado, Colate no realizó ningún abono, lo que agrava la amenaza de sanciones legales.
La ley de Florida autoriza el arresto por medio de un writ of bodily attachment en caso de incumplimiento, así como el embargo de salarios o la suspensión de licencias de conducir.
El caso se encuentra en un momento crucial, pues las próximas horas determinarán si ambas figuras públicas logran cubrir los pagos requeridos o si terminan arrestados por desacato. La orden judicial es clara: si los pagos no se hacen, la jueza Fernández puede autorizar de inmediato la detención de Rubio y Vallejo-Nágera, así como otras sanciones legales severas.
El trasfondo económico y las tensiones judiciales
La disputa no se reduce únicamente a esta deuda. El entorno judicial entre Paulina Rubio y Colate se intensificó durante la audiencia más reciente, en la que el ex marido señaló una deuda de manutención de 35,000 dólares y reprochó la supuesta confiscación del celular del menor.
Por su parte, la intérprete de la "Chica Dorada" llegó al tribunal con retraso y, según lo descrito, visiblemente enferma.
El ambiente se tornó aún más tenso ante la posibilidad que ambos afronten acciones judiciales en cuestión de horas, si el plazo impuesto por la jueza vence sin pagos completos.
El posible embargo de bienes y restricciones legales suponen un golpe potencialmente devastador para ambos, quienes están "contra las cuerdas" ante el ultimátum judicial.
La dimensión familiar saltó al primer plano durante el proceso, cuando el hijo adolescente manifestó de forma oficial su deseo de mudarse con su padre a Madrid.
El joven, de 15 años, argumentó que la convivencia con Paulina Rubio resulta estresante y que la relación se encuentra profundamente deteriorada.
Como una opción neutral ante la situación, la tutora legal propuso que el menor asista a un internado, con el fin de protegerlo de la disputa y la atención mediática. Esta alternativa busca, al menos temporalmente, alejar al adolescente del ambiente de conflicto que permea su entorno familiar.



