La noche del viernes el Madison Square Garden fue escenario de uno de los eventos más esperados del año: Taylor Swift y Travis Kelce unieron sus vidas en una ceremonia llena de celebridades y hermetismo.
Pese a que todo el mundo sabía que iba a pasar, no había confirmación oficial por parte de los protagonistas. Hasta ahora.
Una pantalla en el exterior del Madison Square Garden se ha iluminado con las palabras: "Recién casados".
La cantante de Pensilvania y el jugador de la NFL de Ohio, ambos de 36 años, han contraído matrimonio este viernes, 3 de julio, en el Madison Square Garden.En torno a un millar de invitados han acompañado a los novios en su gran día.
Sin damas de honor ni padrinos tradicionales, el hermano de Taylor asumió el papel de "hombre de honor" mientras que Jason, hermano de Kelce, fue el padrino del deportista.
Taylor Swift ha confirmado que su vestido de novia fue diseñado por Jonathan Anderson, director creativo de Christian Dior Haute Couture. También lució zapatos de Christian Louboutin hechos a medida y joyas de Cartier.
Una lista de invitados de alto perfil
Entre las celebridades que acudieron destacaron la cantante Camila Cabello, los actores Hugh Grant, Ethan Hawke y Jason Sudeikis, y la modelo Karlie Kloss.
Del mundo deportivo, el corredor Kareem Hunt acompañó a Kelce junto a otros colegas como el receptor Cooper Kupp, reciente ganador del Super Bowl, JuJu Smith-Schuster y Jenny Han, reconocida autora de novelas juveniles y Joe Buck, comentarista de la NFL.
Las redes sociales se llenaron durante horas previas con publicaciones de amigos y famosos preparándose para un evento tan especial, entre ellos Brandon Borders, productor del pódcast de los hermanos Kelce; el exjugador Beau Allen; y la actriz Jessica Chastain. Pero una vez dentro, el acceso a teléfonos móviles estuvo prohibido y no hubo registros digitales desde el interior de la arena, reforzando la privacidad del evento.
El operativo de seguridad cubrió la llegada de los invitados con carpas, mientras los asistentes lucían trajes de gala bajo la mirada atenta de fans y neoyorquinos curiosos, creando un ambiente propio de los grandes estrenos en Nueva York.





