40 Años de Ferris Bueller: Celebrando su Iconico Día de Descanso
Farándula

A 40 años de Ferris Bueller de su “día de descanso”

Como si nada, son 40 años del día de descanso de Ferris Bueller, el niño bien de Chicago, que nos enseñó a tener estilo para descansar del colegio.

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Ferris Bueller, Cortesía
Ferris Bueller / FOTO: Cortesía
Allan Martínez
Columna de cine
Allan Martínez Destacada

Periodista de rock y de cine por vocación. Su versatilidad en las letras le ha permitido escribir sobre economía, deporte, crónicas de conciertos, procesos judiciales y política en diversos medios impresos y digitales.

Nos remontamos a junio de 1986 donde aparece una de las comedias más celebradas del director estadounidense John Hughes que tiene entre su enorme corpus, comedias vitales y necesarias de la década de los 80’s como 16 candles (1984), Breakfast Club (1985), Pretty In Pink (1986) y Planes, Trains and Automobiles (1987), Uncle Buck (1989). Si queremos entender la década de los ochenta y cómo era la juventud de aquellos tiempos, una película de Hughes nos abre el panorama.

No fue hasta un par de meses después de su estreno que apareció, en mi caso, en el canal Request de la empresa Cometch que el filósofo Ferris Bueller nos decía en su sofisticada manera: "Carpe Diem".

Protagonizada por Matthew Broderick (Ferris), Alan Ruck (Cameron), Mia Sara (Sloane), Jennifer Grey (Jeanie), y Jefferey Jones (Ed Rooney) quienes dan vida a una película memorable. Además podemos mencionar grandes actores secundarios como Edie McClurg (Grace), Cindy Pickett (Katie), Lyman Ward (Tom) y claro Charle Sheen (Garth).

Entre la fantasía la realidad

Ferris no solo era otro típico adolescente que ansiaba descansar de la rutina colegial. Quería explorar la vida afuera del encierro y adentrarse en la gigantesca ciudad de Chicago. Ferris es un personaje singular que, nosotros en nuestra experiencia como adolescentes, lo conocimos alguna vez. Era ése estudiante "cool" que a todos caía bien, tenía el carisma suficiente para que el mundo girara a su alrededor y tenía una novia hermosa que le fascinaba, al igual que él, vivir al máximo. ¿Te acuerdas cuando la chica de tus sueños te admiraba?

La filosofía Ferris

Todavía hoy se cita a Ferris: "La vida se mueve muy rápido. Si no paras y ves a tu alrededor de vez en cuando, te la puedes perder".

Y esa era una de tantas. El monólogo en la regadera es simplemente legendario: "Tengo un examen sobre Socialismo Europeo. No me importan los europeos. Podrían ser Fascistas o Anarquistas. Eso no cambia el hecho que yo no tenga un auto".

Práctico, sí. Todos queremos vivir a plenitud y no estar amarrados o ser rehenes a intereses económicos que nos arrastran al pasado en una Latinoamérica tan colonial y esclavizada al pasado.

"No creo en los ismos no creo que sean buenos", seguía Ferris. "Una persona no debería creer en un ‘ismo’, debería de creer en sí mismo". Vaya golpe de autoridad con toalla en el pelo y en la cintura". "’Decía Lennon: No creo en The Beatles, creo en mí’, después de todo él era la morsa".

Con ese pensamiento antisistema e individualista tan convincente, cómo no lo vas a seguir.

Sobrevivir la escuela

Mentir era la única manera para sobrevivir el colegio. Capearse era una forma sana de aliviar el estrés que contaminaban los directores jesuitas y profesores dictadores con conocimiento anacrónico y censurado.

Algunos, como yo, huíamos al centro comercial Capitol a tirar dinero y estrés en las "maquinitas". Almorzar una pizza de Al Macarone y regresar a casa. Para eso alcanzaban los "gabetazos" al monedero de mamá. Era un lujo calculado no podía ser todos los días. Algunos sí podían.

Ferris tenía esa cualidad que siempre salía bien parado. Hacía lo mismo que nosotros pero sacaba mejores notas y siempre, siempre ganaba. Siempre hacía ver a los directores como idiotas (que es lo que son, casi todos). Qué maldita envidia.

Capearse con estilo

Chicago ofrece hasta hoy una gran vida cultural. Guatemala no. La Guatemala de los 80, la recuerdo gris, con smog de camioneta destartalada y calles sucias; no ha cambiado mucho. ¿Cómo seria capearse en otro lado? Ferris te lo contestaba: Se hacía pasar por un empresario para comer en un restaurante de lujo, robar el Ferrari de colección al papa de tu mejor amigo, ir al museo, visitar la bolsa de Chicago, cantar en una carrosa; nada mal para un día de descanso.

Claro, las consecuencias se enfrentarán después pero la vivencia del día más intenso durará toda la vida.

Ferris Bueller’s Day Off contínua dando luces al día de hoy. Atesorar la rebeldía juvenil antes de llegar a la amarga adultez.

Matthew Broderick y Alan Ruck se convirtieron en íconos en Hollywood. Broderick se abrió paso con películas como Glory (1989), le dio voz a Simba en el Rey León (1994) pero nunca olvidó su lado cómico como por ejemplo (The Freshman) con Marlon Brando, The Cable Guy (1996) con Jim Carrey. También tuvo desastres taquilleros como El Inspector Gadget (1999) y Godzilla (1998) pero su éxito gran éxito ha sido conquistar Broadway.

Mientras que Alan Ruck se convirtió en un actor discreto. Sus dotes cómicos los mostró en la exitosa Spin City (1996-2002) en sus versiones Michael J. Fox y Charlie Sheen y recientemente con la enorme Succession (2018-2023).

Hughes es uno de los grandes directores de los 80’s pero para él, lo mejor estaría por venir como productor y escritor hasta el final de su vida en el 2009.

Ferris Bueller es una película que ha envejecido bien. Un ideal juvenil que recuerda épocas sin redes sociales y donde vivir al máximo como contraparte de sobrevivir a la escuela es todavía la máxima experiencia de cualquiera.

La podés ver en su máximo esplendor en Prime Video.

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