El Gobierno de Guatemala inauguró este martes 17 de febrero la operación "Centinela Metropolitano", por medio de la cual se busca fortalecer la seguridad en el departamento de Guatemala. En el acto protocolario participó el presidente Bernardo Arévalo, entre otras autoridades.
De acuerdo con la información compartida por las autoridades, esta estrategia contempla el despliegue estratégico de las fuerzas de seguridad del Estado para reducir la incidencia y combatir el crimen.
Para el desarrollo de estas acciones trabajarán de manera conjunta la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ejército de Guatemala, que también han mantenido una serie de patrullajes combinados en las últimas semanas en cumplimiento del Estado de Sitio que concluyó ayer.
El lanzamiento de la operación se llevó a cabo en un acto público en los campos de La Alameda, zona 18, donde fueron presentados los equipos de las fuerzas de seguridad y castrenses que participarán en el desarrollo de esta operación.
Durante la actividad, el presidente Arévalo reiteró su compromiso con garantizar la seguridad en el país y resguardar la integridad y la vida de los ciudadanos. También reiteró que las recientes medidas que implementó su administración permitieron reducir entre enero y febrero de 2026 en un 50% la tasa de homicidios, en relación al mismo período del año pasado.
"No hay tregua contra el miedo, no hay tregua contra los criminales. Estamos recuperando las cárceles para que el Estado tenga control efectivo sobre ellas; las calles y los barrios para que las familias puedan circular con libertad y tranquilidad. Estamos recuperando la seguridad y estamos recuperando la justicia", expresó.
"Pueblo de Guatemala: un país sin miedo es un país libre, y hacia ese país sin miedo continuaremos avanzando con el operativo de hoy y con las estrategias de seguridad que seguiremos sosteniendo, porque entendemos que es una tarea permanente y no temporal", añadió el mandatario.
Sus palabras se dan un día después de que concluyó el Estado de Sitio que estuvo vigente durante un mes y que fue decretado tras ataques atribuidos a pandillas que cobraron la vida de 11 agentes de la PNC y una serie de motines en cárceles con retención de rehenes.



