"Verle, amarle y servirle como tú", afirma la reflexión que acompaña la procesión de la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de la Buena Muerte, que este Tercer Domingo de Cuaresma recorre calles y avenidas de la zona 1 capitalina.
Nadie ha amado y servido a Jesús como María. Desde la Anunciación hasta la Asunción, el paso de la vida de Nuestra Madre Santísima es totalmente lleno de entrega y amor a Dios, desde el servicio", destaca el mensaje principal.
El anda de Jesús Nazareno de la Buena Muerte salió a las 8:30 horas de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y Templo de Santo Domingo, ubicado en la 12 avenida, entre 9ª. y 10ª. calles de la zona 1. A su paso, varios feligreses elaboraron vistosas alfombras como muestra de devoción y fe.
En su reflexión, la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de la Buena Muerte destaca que el camino a Dios "no ha sido forjado de una manera automática".
La reflexión explica que el camino es parte de la fe, por el creer en la promesa de Dios, que incluye la llegada del Mesías, la concreción de la vida terrena de Cristo y corona de la vida eterna.
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Jesús de la Buena Muerte destaca la labor de María
"Es ella, la madre de Jesucristo, quien le ha visto crecer de cerca, dar sus primeras palabras, ayudar a cuantos ha podido, ha mostrado a Dios, cambiado vidas, familias y comunidades enteras", afirma el folleto compartido antes de iniciarse el recorrido procesional.
Acerca de Dios, la reflexión afirma que "Él ha transformado realidades incluso antes de nacer. Y de su Hijo, ve cómo el amor es sin medida, y el servicio, algo vital e incondicional".
Así vive también Nuestra Madre Santísima, quien sirve, ama y atiende a quien lo necesita (Lc 1,39-56)", describe la reflexión.
El mensaje destacó que María pasa por momentos de dolor, pero sigue amando. "La advocación de Nuestra Madre Santísima nos enseña a amar a Jesucristo no solo en todo momento, sino con todo el corazón", reflexionaron.
La Procesión de Jesús de la Buena Muerte insta a permanecer al pie de la cruz como una evocación de fidelidad, que nace de la contemplación del Hijo que se entrega totalmente.
"Sea nuestro deseo verle, amarle y servirle según su ejemplo", insta el escrito oficial del recorrido procesional.
El anda de Jesús Nazareno de la Buena Muerte es acompañado de miles de feligreses, quienes también llevan en hombros el anda de la Venerada Imagen de la Virgen de Dolores.




























