La aprobación de la nueva ley antilavado de dinero en Guatemala enfrenta obstáculos significativos en el Congreso. El diputado Luis Contreras Colindres, presidente de ese organismo, explicó que, aunque hay consenso en la importancia de la norma, persisten dudas y resistencias clave entre los legisladores.
Su pronunciamiento se dio este jueves, 14 de mayo, durante una entrevista en el programa A Primera Hora, de Emisoras Unidas, donde enfatizó que actualmente hay cerca de noventa diputados convencidos, pero para alcanzar la aprobación final se requieren 107 votos.
Notarios, el principal punto de controversia
La inclusión de los notarios como sujetos obligados a reportar actividades sospechosas es el principal motivo de desacuerdo. Contreras recuerda que en 2001 se incluyeron a contadores y auditores y que ahora la petición internacional es que los notarios también sean contemplados. Sin cumplir esta exigencia, advirtió, Guatemala no superará las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
El diputado explicó que, a pesar de haber alcanzado consensos en comisiones parlamentarias, surgieron nueve nuevas enmiendas de última hora, de las cuales cinco no habían sido discutidas previamente y cuatro buscaban modificar enmiendas ya consensuadas.
"No puedo echar a andar una ley con cambios que no conozco porque si saco a Guatemala de la lista de GAFI soy responsable de que la ley no pase", sentenció.
Qué quieren cambiar las nuevas enmiendas
Entre las nuevas propuestas hay una especialmente polémica: eliminar la palabra "o no" en la obligación de reportar transacciones sospechosas, lo que significaría que solo se informarían si efectivamente se llevan a cabo, no si se intentan sin concretarse.
Además, se plantea reducir el alcance de familiares obligados a reportar, limitándolo únicamente a la persona, su cónyuge e hijos, excluyendo suegros y otros parientes de la lista de Personas Políticamente Expuestas (PEP). Contreras advirtió que, aunque algunos cambios son razonables, otros pueden poner en riesgo el estándar que exige GAFI.
Discrepancias sobre las multas a notarios
Otro punto de discordia son las sanciones económicas a los notarios que incumplan la ley. Algunos diputados proponen reducir las multas actuales, que oscilan entre quinientos mil y trescientos cincuenta mil quetzales.
Sin embargo, Contreras subrayó que estos montos corresponden al estándar en países miembros de GAFI, como El Salvador, y que modificar la escala podría dificultar un consenso y traer problemas internacionales.
Reuniones y plazos críticos
Ante el retraso, Contreras convocó a jefes de bloque, la comisión de economía, la Intendencia de Verificación Especial (IVE) y representantes bancarios a una reunión clave para analizar y consensuar los cambios.
El diputado confía en que, si la ley se aprueba antes del 3 de junio, se estará a tiempo para responder a la evaluación de GAFI, aunque algunas peticiones buscan reducir el plazo de implementación dado a la Superintendencia de Bancos.
Responsabilidad y próximos pasos
Contreras sostuvo que su prioridad es evitar peligros para la ley y proteger al país de un posible ingreso a la "lista gris" de GAFI, lo que, advirtió, podría complicar la economía guatemalteca y afectar tanto a empresas como a todo el tejido financiero nacional.
El diputado reiteró que convocará a sesiones los días 2 y 3 de junio exclusivamente para trabajar en la aprobación de la normativa, y dejó claro que seguirá usando los procedimientos legales a su alcance, como romper el cuórum cuando sea necesario para evitar poner en riesgo la integridad de la norma.
El legislador abordó este último punto porque, durante la entrevista, reveló que fue él quien en la plenaria del pasado martes actuó para frenar la situación que se generó en el pleno en medio de la discusión de esta propuesta.
"Quiero dejar claro que el que rompió cuórum en junta directiva fui yo. Yo les dije a los secretarios que, por favor, rompiéramos el cuórum porque no quería poner en peligro la ley. O sea que, si yo hice algo malo, soy el responsable, no son los secretarios. Yo llevo el control en la presidencia. A mí no me manda nadie. (...) Me manda la Ley Orgánica del Congreso. Y si yo tengo que romper cuórum para proteger la ley, lo voy a hacer", expresó.
Finalmente, Contreras hizo un llamado a la unidad y la responsabilidad de los legisladores guatemaltecos. Pidió apoyo tanto de los colegas como de los medios de comunicación para difundir información verificada, recordando el compromiso de entregar una ley robusta y acorde a las exigencias internacionales.




