El medio de comunicación República señaló públicamente a Roberto Arzú y al presidente del Congreso de la República, Luis Contreras, de estar presuntamente vinculados con un supuesto plan para atentar contra la vida de su presidente editor, Rodrigo Arenas.
Según un comunicado difundido este 17 de agosto, Arenas compareció ante autoridades de Estados Unidos para declarar e intercambiar información relacionada con un supuesto contrato de sicariato y amenazas dirigidas contra él, José Fernando Orellana, Alejandro Palmieri y otros integrantes del equipo editorial de República.
El medio afirmó que durante las reuniones sostenidas con autoridades estadounidenses se habría validado información que señala a Arzú García-Granados, con supuesto apoyo de Contreras Colindres, como responsables de la planificación y concreción de un atentado. República también aseguró que el supuesto plan habría contado con el respaldo de personas vinculadas al narcotráfico y que los presuntos sicarios procederían del área de Malacatán, San Marcos.
El comunicado señala además que existirían indicios sobre reuniones realizadas en la propiedad conocida como Yeguada 10, atribuida al diputado Luis Aguirre. De acuerdo con la versión difundida por República, en esos encuentros habrían participado, además de Aguirre, Nery Ramos, César Fión y Luis Contreras, junto con personas que el medio identifica como vinculadas al narcotráfico nacional.
República sostiene que el supuesto objetivo de estas reuniones habría sido discutir acciones contra Arenas y su equipo editorial debido a las investigaciones y publicaciones del medio relacionadas con la narcopolítica. La información e indicios, según el comunicado, ya fueron presentados ante el Ministerio Público como parte de una denuncia.
El caso se mantiene bajo investigación y en reserva, por lo que corresponde a las autoridades establecer la veracidad de los señalamientos y determinar si existen elementos que sustenten las acusaciones.
Arzú rechaza señalamientos
Tras la publicación del comunicado, Roberto Arzú García-Granados respondió a las acusaciones y las calificó de espurias e infundadas. El político también cuestionó los señalamientos realizados por Arenas y emitió un pronunciamiento en el que planteó que el punto central era determinar las razones detrás de las acusaciones.
Por su parte, Luis Contreras rechazó categóricamente cualquier vínculo con un supuesto plan ilícito y negó haber participado en reuniones o acuerdos relacionados con violencia o estructuras criminales.
El presidente del Congreso pidió que los hechos sean investigados con rigor, celeridad y objetividad, y señaló que las acusaciones afectan su honra, integridad y la credibilidad del Organismo Legislativo. También indicó que se reserva el derecho de ejercer las acciones legales correspondientes.
Las investigaciones deberán determinar si los señalamientos tienen sustento y establecer las responsabilidades que correspondan.




