Han pasado seis años desde que el mundo enfrentó la pandemia de COVID-19, y aunque oficialmente la emergencia global quedó atrás, el virus SARS-CoV-2 continúa circulando. Desde aquel inicio en 2020, las vacunas han sido una herramienta clave para reducir la gravedad de la enfermedad, prevenir hospitalizaciones y salvar millones de vidas.
Según expertos en salud y organismos internacionales, la vacunación contra COVID-19 sigue siendo una estrategia esencial en 2026. Muchos países han relajado las medidas de emergencia y la percepción pública de riesgo ha disminuido.
Sin embargo, distintos estudios y orientaciones de salud muestran que la inmunidad adquirida por infección o por dosis previas puede disminuir con el tiempo, especialmente si no se actualiza con refuerzos adaptados a las variantes actuales. Organizaciones como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que las personas de 6 meses en adelante consideren la vacunación actualizada contra COVID-19 para el periodo 2026.
Esta recomendación aplica incluso para quienes ya tuvieron la infección, ya que la protección natural puede disminuir con el tiempo. La vacunación reduce el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y muerte, y es especialmente importante para poblaciones vulnerables como adultos mayores, personas con condiciones de salud subyacentes y quienes pueden desarrollar complicaciones.
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En algunos países y sistemas de salud, las recomendaciones específicas pueden variar, pero la tendencia general es la de mantener un enfoque preventivo, promoviendo refuerzos periódicos con vacunas adaptadas a las cepas que circulan. Esto no solo protege al individuo, sino que también reduce la presión sobre los sistemas de salud.
Aunque la pandemia ya no está declarada, el virus continúa mutando. Las variantes de Omicron y sus sublinajes han dominado en los últimos años, obligando a las vacunas a actualizarse constantemente para asegurar mejores respuestas del sistema inmunitario.
La vacunación actualizada sigue siendo la forma más segura y confiable de mantener una protección sólida frente a las infecciones y sus consecuencias graves.



