Nota de EU89.7
Sala revoca arresto domiciliario otorgado a acusados de ejecuciones extrajudiciales

Se trata de Francisco Guarcas de Paz y Víctor Manuel Ruiz González, quienes el año pasado fueron favorecidos por la jueza de Mayor Riesgo “A”, Claudette Domínguez, quien les otorgó el beneficio antes mencionado.

La Sala Segunda de Mayor Riesgo otorgó una apelación a la Fiscalía Especial contra la Impunidad (Feci) y revocó el arresto domiciliario otorgado a dos procesados en un caso de ejecuciones extrajudiciales.

Se trata de Francisco Guarcas de Paz y Víctor Manuel Ruiz González, quienes el año pasado fueron favorecidos por la jueza de Mayor Riesgo “A”, Claudette Domínguez, quien les otorgó el beneficio antes mencionado.

En esa ocasión, Domínguez argumentó que como la Feci ya entregó el escrito de acusación, Ruiz y Guarcas no podían interferir en la investigación.

Argumentos de la jueza

Según el argumento de la jueza, los peritajes y declaraciones de testigos ya se encuentran bajo el resguardo de la fiscalía, por lo que no era posible que fueran manipulados.

Además, la juzgadora señaló que por el tipo de delito que se les señala debía imponer una caución económica de Q400 mil para cada uno, arraigo, arresto domiciliario, firma del libro de asistencia en el Ministerio Público (MP) y la prohibición de comunicarse con otros procesados en el caso.

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El MP y la extinta Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) se opusieron al otorgamiento de las medidas sustitutivas, por considerar que no era viable conceder el arresto domiciliario a los sindicados.

Señalamientos

Según el MP y la CICIG, los integrantes de la estructura eran funcionarios y servidores públicos que se aprovecharon de su cargo para recapturar a reos fugados de la cárcel de alta seguridad en Escuintla  para torturarlos y ejecutarlos.

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La fiscalía señaló que los miembros de la estructura “utilizaban capuchas, ropa tipo comando y armas largas (AK-47 y AR-15)” para capturar y trasladar a sus víctimas a otro destino y simular un enfrentamiento; para lo cual colocaban armas en las manos de los fallecidos, “muchas veces eran las mismas con las que los habían ejecutado”.

Con información de Alexander Valdéz.