En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, este viernes 5 de junio se lleva a cabo una marcha para hacer reflexionar sobre la falta de agua, instar a su cuidado y promover el manejo adecuado de la basura. La denominada "Caminata Ecológica" dio inicio en la Plaza de Derechos Humanos y culminará en el Parque Central, zona 1 de la Ciudad de Guatemala.
Las organizaciones sociales, ambientales, religiosas y comunitarias que integran este movimiento hicieron un llamado urgente a las autoridades, al sector empresarial, académico y a la ciudadanía para enfrentar la crisis ambiental que afecta al país, particularmente marcada por la contaminación de las fuentes de agua.
Durante la actividad se dio lectura a un comunicado en el que los participantes denunciaron el deterioro acelerado de ríos como el Motagua, Las Vacas y otros afluentes nacionales, señalando que la contaminación refleja años de abandono institucional, falta de planificación y ausencia de políticas ambientales sostenibles.
Según el documento, las consecuencias de esta problemática ya se manifiestan en la escasez y contaminación del agua, el aumento de enfermedades, la degradación de los suelos, la pérdida de biodiversidad y las dificultades que enfrentan las comunidades para garantizar la producción de alimentos.
Los participantes también expresaron preocupación por la situación de los sistemas de tratamiento de desechos, mencionando específicamente el caso de AMSA, cuya crisis consideran una muestra de las debilidades institucionales para atender un problema que se ha agravado durante décadas.
Llamado a generar cambios reales
Durante la actividad, los participantes destacaron que la crisis ambiental no puede seguir considerándose una amenaza futura, sino una realidad que afecta directamente a miles de familias guatemaltecas. Asimismo, advirtieron que la continuidad de prácticas irresponsables en la gestión de residuos tendrá repercusiones en la agricultura, la seguridad alimentaria y la calidad de vida de la población.
Asimismo, el movimiento formuló una serie de demandas dirigidas a distintos sectores. A las municipalidades les pidió fortalecer los sistemas de recolección, clasificación y tratamiento de residuos; a las autoridades nacionales, impulsar políticas públicas transparentes y sostenibles para la protección del agua y los recursos naturales; al sector empresarial, reducir prácticas contaminantes y asumir compromisos ambientales concretos; y al sector académico, continuar promoviendo investigación y educación ambiental.
"El cuidado del medio ambiente no es un discurso opcional: es una responsabilidad ética, social y humana", señala el pronunciamiento, que concluye con una invitación a defender el agua como un elemento esencial para la vida y el bienestar de las generaciones presentes y futuras.
* Con información de Omar Solís, Emisoras Unidas Digital.




















