Nota de EU89.7
Día Internacional del Jaguar recuerda serias amenazas de sobrevivencia del felino

La cacería indiscriminada de sus presas naturales y los ataques incesantes contra ellos representan para el Jaguar un peligro inminente por sobrevivir.

El Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) conmemoró el Día Internacional del Jaguar este domingo, 29 de noviembre, aunque en un marco de recordatorio de las amenazas que enfrenta este felino por sobrevivir.

El jaguar es considerado el mayor felino de América y habita, principalmente, en la Reserva de la Biósfera Maya de nuestro país. Forma parte esencial de la fauna silvestre del país y en la civilización maya fue un símbolo de poder, conocido como Balam desde épocas pre-hispánicas.

Amenazas de sobrevivencia

Sin embargo, debido a las amenazas de sobrevivencia a las que se encuentra el jaguar, el Conap y Wildlife Conservation Society de Guatemala (WCS), han realizado un esfuerzo interinstitucional para llevar a cabo importantes avances en el entendimiento del estado de los jaguares en el páis y las medidas de manejo para su conversación a largo plazo.

La mayor parte de la información de jaguares en Guatemala ha sido generada para la Reserva de Biósfera Maya, y se estima que la distribución actual de los jaguares abarca el 58% del territorio, y de ésta el 47.2% se encuentra en área protegida, indica la institución.

Entre los esfuerzos de conservación de esta especie en el país, se encuentran:

  • La firma de CITES
  • La creación de la Ley de Áreas Protegidas 4-89
  • Publicación de la LEA
  • En 2010 se creó el consorcio.

“El CONAP apoya todas las iniciativas que tienen como fin garantizar la supervivencia de los grandes felinos”, se añade.

Por otra parte, la entidad informa que las poblaciones de esta especie han ido en detrimento durante los últimos años derivado del avance de la actividad humana, disminuyendo las áreas disponibles para que los jaguares puedan desarrollar sus actividades.

Pero también la cacería indiscriminada de sus presas naturales y los ataques incesantes contra ellos, los predisponen a buscar alternativas de alimentación que los obliga a acercarse a asentamientos humanos y consumir animales domésticos que son más fáciles de cazar.

“El Jaguar es una especie esquiva y no de confrontación, por lo que si llegase a existir un caso de conflicto con asentamientos o poblaciones de personas es por el desgaste que los humanos han ocasionado al área donde habita el jaguar”, finaliza el comunicado del Conap.