Guatemala ha dado un paso crucial en su lucha contra el crimen organizado con la aprobación de la ley antilavado de dinero, un logro largamente esperado que el presidente del Congreso, Luis Contreras Colindres, calificó como un momento de gran satisfacción. Tras intensas negociaciones y superando bloqueos previos, la normativa fue finalmente ratificada, asegurando la alineación del país con las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT).
Contreras Colindres, en una entrevista en el programa A Primera Hora de Emisoras Unidas, expresó su optimismo y confianza en el proceso legislativo. La ley, según aseguró, no sufrió modificaciones sustanciales que alteraran su propósito original y fue aprobada en el tiempo estipulado, dejando al sistema bancario guatemalteco con el margen necesario para su implementación.
"Siempre mantuvimos una actitud positiva, creí yo, siempre pensé que después de haber firmado los acuerdos, a mediodía de lunes, lo miraba casi imposible que fueran a retroceder", afirmó el diputado, destacando el cumplimiento de los acuerdos alcanzados.
"Estamos muy contentos. No es un favor, era una obligación que teníamos los congresistas con el pueblo de Guatemala. Si queremos pertenecer a un grupo selecto, tenemos que tener las leyes que nos piden. Si usted quiere pertenecer a un club, usted paga su entrada y cumple con sus condiciones. Nosotros hoy, como Guatemala, estamos dentro de ese selecto club. (Estamos) muy tranquilos con la ley. Mi reconocimiento al presidente de la comisión de Economía. Tenemos diputados muy técnicamente dotados en esta comisión y celebro que estén allí", expresó el entrevistado.
La importancia de esta ley radica en su capacidad para fortalecer el sistema bancario y proteger la economía del país. Y, con respecto a su contenido, Contreras explicó que la normativa no criminaliza la economía informal, sino que la integra y la dota de mayor seguridad jurídica.
"El comerciante de La Terminal va al banco con dinero en efectivo, el banquero ya sabe que ese es su cliente, que eso es su costumbre. No va a tener ningún problema de legalizar su plata, ellos no van a tener problemas para seguir comercializando", detalló. A la vez, subrayó que el objetivo es que la economía informal siga funcionando de manera fluida y protegida.
Un aspecto fundamental de la nueva ley es la clarificación del proceso de investigación y la protección de la presunción de inocencia. Contreras Colindres enfatizó que la Intendencia de Verificación Especial (IVE) emitirá una advertencia, no una denuncia directa, al Ministerio Público. Este último tendrá la obligación de realizar su propia investigación y reunir pruebas, sin poder utilizar el informe de la IVE como evidencia principal.
"La persona tiene que estar sabida que está haciendo lavado. O sea, porque a veces le pasa, podemos estar lavando y no nos damos cuenta", explicó el presidente, resaltando la importancia del artículo 52 que protege al ciudadano común.
Además, la ley impone a la IVE la obligatoriedad de capacitar a los sujetos obligados para evitar errores por desconocimiento. "No queremos ir a traer personas que están haciendo una función correcta legal y que se vuelva ilegal por desconocimiento", puntualizó Contreras, reafirmando el compromiso con la transparencia y la educación en la aplicación de la normativa.
La agenda legislativa Post-Antilavado
Con la ley antilavado aprobada, el Congreso de la República ya tiene una hoja de ruta clara para los próximos meses. El presidente Contreras delineó las prioridades legislativas, desmintiendo la idea de que el impulso legislativo se detendría:
- Ley de Puertos: Es el próximo objetivo inmediato. La comisión a cargo de esta iniciativa se dedicará a consensuar los puntos pendientes. Se espera que sea un proceso más sencillo que el de la ley antilavado y que su aprobación se concrete antes del receso parlamentario.
- Ley de Ciberseguridad: Esta normativa, también bajo la órbita de la Comisión de Economía, es crucial en el contexto actual. Existen dos iniciativas en discusión, y se priorizará aquella que genere mayor consenso y sea más beneficiosa para la ciberseguridad del país.
- Ley de Orden Público: Una ley que el presidente Contreras considera "importantísima" y que ya está "totalmente consensuada". Se trata de una actualización de la legislación de los años sesenta, que permitirá al Ejecutivo declarar estados de excepción en puntos específicos del país, en lugar de a nivel nacional, para abordar problemas localizados como brotes de enfermedades o situaciones de seguridad. "Ya se consultó a la CC, la CC nos dio las recomendaciones y el secreto es no tocar ni una coma esa ley", afirmó, indicando que su aprobación es inminente.
- Ley de Agua: Otro tema de gran envergadura en la agenda es esta iniciativa, de la que Contreras Colindres reconoció su complejidad y sensibilidad y que ha estado postergada desde los años sesenta. "Es una ley muy muy tocha, como dicen en inglés. Una ley complicada, pero necesaria", comentó, enfatizando la necesidad de un consenso amplio que incluya al sector privado, pueblos originarios y todas las comunidades afectadas. El presidente aseguró que se trabajará para desmentir la idea de que la ley busca privatizar los recursos hídricos, garantizando el respeto a los derechos ancestrales.
Finalmente, el presidente del Legislativo hizo un llamado a los diputados a mantener el ritmo de trabajo a pesar de la cercanía de la campaña electoral. "Yo creo que los diputados están convencidos que pueden hacer su campaña electoral en los fines de semana y venir a darle al Congreso lo que el pueblo les exige durante la semana", concluyó, mostrando confianza en la capacidad del cuerpo legislativo para seguir avanzando en la agenda pendiente en beneficio del pueblo guatemalteco.




