Lucas Paquetá ha marcado un antes y un después en el mercado de fichajes del fútbol brasileño. El centrocampista regresa a Flamengo tras un acuerdo histórico con el West Ham United, que implicó un desembolso de 50,2 millones de dólares (aproximadamente 42 millones de euros), convirtiéndose así en la transferencia más cara jamás realizada por un club de la Liga Brasileña. La operación rompe todos los récords previos y refleja el poder financiero y la ambición del actual campeón nacional y de la Copa Libertadores.
El futbolista llegará a Río de Janeiro en los próximos días para firmar un contrato por cinco temporadas con el club que lo vio nacer futbolísticamente. Aunque el conjunto inglés habría solicitado inicialmente cerca de 65 millones de euros, la directiva del Flamengo logró reducir la cifra tras intensas negociaciones. Según la prensa local, el principal punto de desacuerdo fue la modalidad de pago, finalmente aceptada por el West Ham mediante cuotas anuales distribuidas entre 2026 y 2028.
Paquetá vuelve a casa
Paquetá inició su carrera profesional en Flamengo en 2016 y rápidamente se consolidó como una de las grandes promesas surgidas del "Ninho do Urubu". Con la camiseta rojinegra disputó 96 partidos oficiales y anotó 18 goles antes de emprender su aventura europea. Durante casi una década en el Viejo Continente, el mediocampista defendió los colores del AC Milan, Olympique de Lyon y West Ham, acumulando experiencia en ligas de alto nivel competitivo.
El regreso de Paquetá es considerado estratégico por el cuerpo técnico encabezado por Filipe Luís, gracias a su versatilidad para desempeñarse como volante, extremo o incluso delantero. Además, el monto invertido supera ampliamente los 27 millones de euros que Cruzeiro pagó recientemente por Gerson, cifra que hasta ahora era el récord en Brasil. Con esta contratación, Flamengo no solo refuerza su plantilla, sino que también envía un mensaje contundente sobre su protagonismo en el mercado internacional.



