El Manchester City logró un triunfo tan sufrido como valioso en Anfield al vencer 2-1 al Liverpool en una de las últimas acciones del partido. El conjunto de Pep Guardiola comenzó en desventaja tras un verdadero golazo de Dominik Szoboszlai, pero mostró carácter y jerarquía para revertir la historia con los tantos de Bernardo Silva y Erling Haaland. Con esta victoria, los Citizens se mantienen firmes en la lucha por la Premier League y continúan a seis puntos del líder, el Arsenal FC.
El primer tiempo fue intenso y de ida y vuelta. Manchester City encontró espacios gracias a los adelantamientos del Liverpool, aunque se topó reiteradamente con un Alisson Becker inspirado, que sostuvo a los Reds con atajadas decisivas. El equipo local, por su parte, tuvo pocas aproximaciones claras durante los primeros 45 minutos y no logró capitalizar sus llegadas, en un tramo inicial marcado por la paridad y el ritmo alto.
El City remontó en el último tramo del partido
En el complemento ambos equipos ajustaron detalles y jugaron con mayor precisión. El partido ganó en emoción y tensión, con ocasiones claras en ambas áreas. A los 74 minutos llegó la apertura del marcador para el Liverpool: un tiro libre lejano de Szoboszlai, potente y bien direccionado, superó la estirada del guardameta y desató la euforia en Anfield. Sin embargo, la reacción del City fue inmediata. Diez minutos después, una jugada colectiva culminó con una definición de Bernardo Silva, que aprovechó un balón suelto en el área para igualar el encuentro.
Cuando el empate parecía sellado, el Manchester City encontró un penal polémico en tiempo de descuento. Alisson cometió falta sobre Matheus Nunes dentro del área y el árbitro no dudó en sancionar la pena máxima. Erling Haaland asumió la responsabilidad y convirtió el 2-1 definitivo, su primer gol en Anfield por Premier League. Así, de manera agónica, el City se llevó tres puntos de oro ante un rival directo y reafirmó su candidatura en la pelea por el título.



