La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció al Grupo Energía Bogotá por su destacado modelo de relacionamiento comunitario, implementado a través de su filial Enlaza en Colombia. Esta iniciativa fue resaltada como ejemplo de buenas prácticas que van más allá de cumplir requisitos legales, al enfocarse en generar espacios de participación, diálogo y construcción conjunta con comunidades étnicas.
El modelo de Enlaza se sustenta en más de 280 procesos de consulta y acuerdos firmados con comunidades, priorizando relaciones genuinas y permanentes basadas en la escucha activa, el acceso a información clara y la búsqueda de consensos enfocados en las particularidades de cada territorio. Este enfoque ha sido incluido en un informe del Relator Especial de Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo, destacando su aporte en materia de participación y desarrollo participativo.
En Guatemala, el Grupo Energía Bogotá replica esta filosofía con su filial Conecta, dedicada a la transmisión eléctrica. La empresa desarrolla sus operaciones bajo estrictos marcos de derechos humanos, sostenibilidad y compromiso territorial. "Nuestra política interna de derechos humanos es un compromiso tangible y una guía para la acción. Implementamos mecanismos de debida diligencia y promovemos la diversidad, la inclusión y la equidad en todas las facetas de nuestra operación. Estamos firmemente decididos a ser un referente de buenas prácticas en el sector", afirmó Rodrigo Ronquillo, gerente de Sostenibilidad y Relacionamiento de Conecta.
Este modelo busca desarrollar proyectos energéticos respetando derechos, identificando impactos posibles y promoviendo mecanismos de prevención, mitigación y diálogo permanente.
A la política de derechos humanos se suma la Política de Sostenibilidad del Grupo Energía Bogotá, adoptada en 2019, que orienta la gestión bajo principios de respeto a los derechos humanos y al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Para Conecta, la sostenibilidad es un eje transversal en todas sus operaciones, y la infraestructura de transmisión busca contribuir tanto al desarrollo energético del país como a la generación de valor en los territorios donde se ejecutan los proyectos.




