Promover hábitos sostenibles y una relación positiva con la alimentación puede marcar la diferencia en el bienestar, aseguran expertas de Dulce Bienestar, quienes resaltan la importancia de dejar de lado las restricciones estrictas y fomentar la variedad en la comida, especialmente desde la infancia.
Hablar de alimentación saludable suele asociarse a dietas limitantes o a la eliminación de ciertos productos, pero el enfoque de Dulce Bienestar apuesta por incorporar los alimentos de forma consciente en un esquema variado y activo. Su iniciativa "Compartiendo Bienestar" reunió a la nutricionista clínica Isabella Trejo y a la psicóloga clínica y máster en Conducta Alimentaria, Natalia Sandoval, quienes compartieron herramientas prácticas para tomar decisiones informadas sobre la alimentación.
Las especialistas advierten que ningún alimento determina, por sí solo, si una dieta es saludable. La clave está en las porciones, la frecuencia y los hábitos asociados. Según Isabella Trejo, "una alimentación balanceada no consiste en buscar la perfección ni en prohibiciones totales, sino en comprender las necesidades del cuerpo, favorecer la variedad y mantener el equilibrio en la vida diaria, sin perder el disfrute".
Este enfoque también invita a cuestionar mitos comunes sobre la comida, como la tendencia a etiquetar los alimentos únicamente como "buenos" o "malos". Dulce Bienestar recomienda analizar el contexto general de la alimentación y complementarla con hábitos de actividad física, descanso adecuado y salud emocional.
La forma en que las personas hablan y piensan sobre la comida influye también en su relación con lo que consumen. Conductas como asociar alimentos con culpa, compensar excesos o mantener restricciones constantes pueden ocasionar una relación conflictiva con la comida. Natalia Sandoval remarca que la relación con los alimentos forma parte del bienestar emocional, y aboga por adoptar hábitos flexibles y sostenibles, especialmente en el caso de familias con niños.
Para los más pequeños, las expertas recomiendan:
- Evitar usar la comida como premio o castigo
- Cuidar los comentarios sobre el peso y la imagen corporal
- Ofrecer variedad de alimentos
- No transmitir miedo a determinados productos
El mismo principio puede aplicarse a la preparación de loncheras. En vez de buscar siempre opciones "perfectas", es preferible combinar diferentes grupos de alimentos que brinden energía y nutrientes, manteniendo la practicidad y el disfrute.
Con acciones como "Compartiendo Bienestar", Dulce Bienestar apuesta por acercar información respaldada por profesionales sobre nutrición, conducta alimentaria y estilos de vida saludables, promoviendo una visión integral de la salud que abarque alimentación, movimiento y bienestar emocional.




