Tini Stoessel atraviesa uno de los momentos más delicados de su vida personal justo antes de su boda con Rodrigo De Paul.
La cantante argentina de 29 años descubrió, a raíz de una auditoría privada, que durante 15 años no tuvo ningún tipo de control sobre las empresas que han gestionado su carrera y sus finanzas, revelando una perdida total de control sobre su fortuna.
La investigación apuntó directamente a su padre, Alejandro Stoessel, quien la representó desde que tenía 14 años.
Según la auditoría, todos los ingresos de Tini —provenientes de su música, imagen, contratos publicitarios y giras— se canalizaban a través de una empresa llamada QVT Management, registrada en Estados Unidos a nombre de su padre Alejandro Stoessel y su hermano Francisco.
El nombre de Tini Stoessel no figuraba ni siquiera como autorizada para mover fondos.
Se estima que el patrimonio bajo disputa ronda los 70 millones de dólares. Solo la gira "Futttura Tour" generó entre 43 y 45 millones de dólares, pero Tini habría recibido apenas 300,000 dólares.
Además, surgió la información de que su padre firmó compromisos discográficos futuros de los que la cantante no podrá obtener beneficios ni royalties.
Todo salió a la luz a raíz de varios hechos. El primero fue cuando Tini Stoessel intentó comprar una cartera de 2,500 dólares y su tarjeta fue rechazada porque tenía un límite mensual de 5,000 dólares impuesto por su familia.
Posteriormente, cuando quiso comprar una propiedad en Miami, su padre se negó a liberar fondos argumentando que "ya tienes tu casa en Buenos Aires".
Los detonantes de una verdad oculta
La razón principal de la auditoría fue la sugerencia de Alejandro Stoessel de que Tini Stoessel firmara un acuerdo prenupcial de separación de bienes antes de la boda, algo que la cantante rechazó de plano y que la llevó a contratar un administrador externo.
A partir de ahí comenzaron a revelarse todos los detalles. Fue recién en junio de este año, con el apoyo de sus abogados, que Tini accedió por primera vez a la única cuenta bancaria a su nombre.
Durante todo ese tiempo, ella no figuraba en las sociedades que facturaban utilizando su imagen. Hace cerca de tres meses, Alejandro Stoessel dejó de ser su representante y, según informaron periodistas argentinos, la relación entre padre e hija es "nula".
Incluso, Tini no habría invitado a sus padres a la boda con Rodrigo De Paul pautada para diciembre.
Desde el entorno de Alejandro Stoessel niegan la existencia de un conflicto familiar y explican el cambio como una "reorganización patrimonial voluntaria" previa a la boda, atribuyendo cualquier rumor a malas interpretaciones. Hasta ahora Tini no ha hecho declaraciones públicas ni se ha interpuesto ninguna demanda formal.
Este caso ha sido comparado en varios medios con el de Britney Spears, quien estuvo bajo la tutela de su padre hasta 2021 y no recuperó el control de su carrera hasta muchos años y litigios después.




