Videos que circulan en redes sociales y medios internacionales han generado una fuerte polémica al mostrar a agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) disparando contra conductores que presuntamente intentaron impedir operativos migratorios. De acuerdo con reportes periodísticos, existen al menos 13 casos documentados en los que oficiales federales recurrieron al uso de fuerza letal contra civiles, lo que ha desatado indignación y protestas dentro y fuera del país.
Uno de los hechos más graves ocurrió el pasado 7 de enero en Minneapolis, cuando un agente del ICE disparó y dio muerte a una conductora identificada como Renne Good. Según la versión oficial, la mujer habría utilizado su vehículo para evitar que se realizara una redada en la vía pública. El caso, calificado por activistas como un homicidio injustificado, provocó una ola de reacciones a nivel internacional y reavivó el debate sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de autoridades migratorias.
Información difundida por The Wall Street Journal señala que entre julio de 2025 y enero de 2026 se registraron al menos 13 incidentes en los que agentes del ICE abrieron fuego contra automovilistas. Estos enfrentamientos dejaron un saldo de dos personas fallecidas y ocho heridas, algunas de gravedad.
Trump defiende actuación del ICE
Otro episodio se registró el 8 de enero en Portland, donde una pareja de ciudadanos venezolanos fue baleada por un agente del ICE durante una revisión. El oficial aseguró que actuó en defensa propia al considerar que los ocupantes del vehículo intentaron atropellarlo. Aunque posteriormente se informó que los heridos estarían vinculados a organizaciones criminales, el hecho también provocó manifestaciones y cuestionamientos al proceder de los agentes.
Tras el caso de Minneapolis, el presidente Donald Trump defendió públicamente la actuación del ICE, argumentando que los agentes enfrentan constantes amenazas y que sus acciones buscan garantizar la seguridad nacional. Sus declaraciones, lejos de calmar los ánimos, intensificaron la polarización en torno a las redadas migratorias y el uso de la fuerza letal.



