Al menos nueve personas murieron este domingo tras el impacto directo de un misil balístico iraní en la ciudad de Beit Shemesh, en el ataque más letal desde el inicio de la ofensiva israelí-estadounidense contra la República Islámica. El proyectil cayó en una zona residencial, colapsó el tejado de un edificio y dejó además 27 heridos, entre ellos una niña en estado grave, según autoridades locales.
Equipos de rescate continuaban trabajando entre los escombros de varios inmuebles, algunos completamente destruidos. Medios locales señalaron que parte de las víctimas se encontraba en un refugio habilitado como sinagoga. Con este hecho, el número total de fallecidos en Israel por la represalia iraní asciende a 11, tras otra muerte registrada previamente en Tel Aviv.
El ejército israelí afirmó que el misil logró superar las capas del sistema defensivo y acusó a Teherán de atacar deliberadamente a la población civil. Horas antes, el portavoz militar Nadav Shoshani había confirmado menos de diez impactos en territorio israelí, incluidos en Haifa.
Israel y EE. UU. intensifican bombardeos
En paralelo, la Fuerza Aérea de Israel y Estados Unidos intensificó los bombardeos contra objetivos iraníes, tras la muerte de altos mandos del régimen, incluido el líder supremo Ali Jamenei, según reportes oficiales.
La escalada también alcanzó al Golfo. Emiratos Árabes Unidos informó tres fallecidos y 58 heridos leves, además de la interceptación de cientos de misiles y drones. Kuwait reportó un muerto y 32 heridos. El conflicto se expandió incluso a Chipre, donde Reino Unido confirmó el lanzamiento de dos misiles iraníes.
Las autoridades iraníes aseguran que más de 200 personas han muerto desde el inicio de los bombardeos israelíes y estadounidenses, en una confrontación que amenaza con ampliar aún más el conflicto en Medio Oriente.



