Víctima de ataque con ácido: Eutanasia autorizada hace 4 años
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“Ya son 26 años así”: víctima de ataque con ácido revela que tiene autorizada la eutanasia desde hace cuatro años

26 años y 87 cirugías después, María Consuelo Córdoba asegura estar cansada de vivir con las secuelas del ataque con ácido que sufrió. Ahora reveló qué ocurrió con el hombre que la agredió.

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María Consuelo Córdoba, Captura de pantalla video Canal Citytv
María Consuelo Córdoba / FOTO: Captura de pantalla video Canal Citytv

"Ya son 26 años con el rostro así". Con estas palabras, María Consuelo Córdoba resume más de dos décadas de intervenciones quirúrgicas, dificultades económicas y graves secuelas físicas después de que su entonces esposo le arrojara ácido en el rostro en Bogotá, Colombia.

Su historia ha vuelto a generar conmoción luego de que la mujer, actualmente de 58 años, hablara públicamente de su intención de recurrir a la eutanasia y revelara nuevos detalles sobre lo que ocurrió con el hombre al que señala como responsable de cambiar su vida para siempre.

María Consuelo asegura que después del ataque su agresor huyó y permaneció durante más de un año en el departamento del Chocó. Mientras ella permanecía hospitalizada, él estaba fuera del alcance de la justicia.

"Yo estuve hospitalizada y él libre, tranquilo por las calles", recordó la mujer al relatar lo sucedido.

¿Cómo ocurrió el ataque contra María Consuelo?

La agresión ocurrió en el año 2000. Según el relato de María Consuelo, la relación con quien entonces era su esposo había comenzado muchos años antes y ambos permanecieron juntos durante aproximadamente 18 años.

Con el tiempo, ella decidió trasladarse a Bogotá para trabajar y buscar nuevas oportunidades. Allí consiguió empleo en una casa de familia y tenía la posibilidad de hospedarse en el mismo lugar.

Sin embargo, su pareja insistía en que regresara. María Consuelo ha relatado que durante la relación sufrió episodios de violencia y que él llegaba bajo los efectos del alcohol y la golpeaba.

Finalmente, ella decidió que no quería regresar. Una noche, el hombre se presentó en el lugar donde se encontraba. María Consuelo abrió la puerta y vio que llevaba un recipiente que ella creyó que contenía aguardiente.

Entonces ocurrió el ataque. "Yo no sabía que era ácido porque lo tenía en una caneca de aguardiente", recordó sobre aquel momento.

El líquido le provocó graves quemaduras en el rostro y dio inicio a un proceso médico que continúa más de dos décadas después.

¿Qué pasó con el hombre que la atacó?

Esta es una de las partes de la historia que María Consuelo ha explicado recientemente con mayor detalle.

Según su testimonio, inmediatamente después de arrojarle el ácido, el hombre escapó. Mientras ella era atendida por las graves lesiones, él habría permanecido oculto durante más de un año en Chocó.

Cuando María Consuelo salió del hospital presentó una denuncia. Posteriormente, las autoridades lograron localizar al hombre y trasladarlo a Bogotá. La mujer asegura que tiempo después, cuando volvió a salir del hospital tras otra intervención, la Fiscalía le comunicó que su agresor había recibido una condena de cuatro años de prisión.

Sin embargo, no existe suficiente información pública reciente que permita reconstruir completamente qué ocurrió después con esa condena ni confirmar dónde se encuentra actualmente el hombre.

De hecho, publicaciones anteriores que reconstruyeron el caso advertían que no se conocían públicamente suficientes detalles sobre el desenlace del proceso judicial.

Por esa razón, no es posible afirmar con certeza, basándose en la información disponible, que actualmente se encuentre en libertad, aunque por el tiempo transcurrido desde los hechos cualquier afirmación sobre su situación presente requiere confirmación oficial.

87 cirugías después del ataque

María Consuelo sobrevivió, pero las lesiones transformaron completamente su vida.

Durante los últimos 26 años se ha sometido a aproximadamente 87 intervenciones quirúrgicas para tratar las consecuencias de las quemaduras y reconstruir las partes de su rostro afectadas.

A pesar de todas esas operaciones, todavía necesita nuevos procedimientos. Actualmente utiliza dos pequeños tubos para poder respirar y una máscara artesanal que protege su rostro de la exposición al sol.

Las secuelas también han tenido consecuencias económicas. María Consuelo vive en una habitación alquilada en Puente Aranda, Bogotá, y ha contado que debe pedir ayuda económica en buses y otros lugares de la ciudad para cubrir sus necesidades.

"Necesito recuperar mi cara", manifestó recientemente al hablar sobre lo que todavía espera conseguir después de tantos años.

María Consuelo contempla la eutanasia

Después de décadas de cirugías y dificultades, María Consuelo volvió a hablar sobre la posibilidad de recurrir a la eutanasia.

Su situación generó inicialmente la impresión de que estaba solicitando una autorización. Sin embargo, Capital Salud EPS aclaró un dato importante: la mujer ya cuenta con autorización para acceder al procedimiento desde hace cuatro años.

Esto significa que actualmente no espera que la entidad apruebe la eutanasia. La decisión de utilizar o no esa autorización depende de su propia voluntad, según explicó la EPS.

La institución también aseguró que continuará brindándole acompañamiento y los servicios médicos que requiera.

La promesa que hizo al papa Francisco

Esta no es la primera vez que María Consuelo considera la posibilidad de acceder a una muerte médicamente asistida.

En 2017, durante la visita del papa Francisco a Colombia, tuvo la oportunidad de encontrarse con el pontífice y hablarle de su situación.

Según su testimonio, Francisco le pidió que no recurriera a la eutanasia y ella se lo prometió. María Consuelo recuerda que aquel encuentro le devolvió la esperanza de conseguir ayuda para realizarse las cirugías que todavía necesitaba.

Con los años, asegura que esa ayuda no llegó como esperaba. Ahora, después de 26 años viviendo con las consecuencias del ataque, la posibilidad de la eutanasia vuelve a estar presente. María Consuelo ha dicho sentirse cansada de las condiciones en las que vive, aunque al mismo tiempo continúa pidiendo apoyo para mejorar su calidad de vida y completar los procedimientos médicos que necesita.

Su historia también ha comenzado a generar muestras de solidaridad. El empresario colombiano Arturo Calle manifestó públicamente su intención de ayudarla a conseguir una vivienda y brindarle apoyo económico después de conocer su caso.

Para María Consuelo, la petición central sigue siendo recuperar parte de la vida que perdió aquella noche del año 2000. Más de dos décadas después, continúa enfrentando las consecuencias de un ataque que la obligó a pasar por decenas de cirugías y que ahora la lleva nuevamente a considerar una de las decisiones más difíciles de su vida.

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