En un esfuerzo por salvaguardar la rica biodiversidad de Guatemala, las autoridades han puesto en marcha operativos intensificados contra la venta ilegal de animales silvestres, una práctica que experimenta un repunte significativo durante la temporada de Cuaresma. Recientemente, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) llevó a cabo una jornada de sensibilización y supervisión en el departamento de Quetzaltenango, culminando con el decomiso de carne de especies protegidas, como el cocodrilo y el pejelagarto, que se encuentran en grave peligro de extinción.
Cuaresma impulsa comercialización
La tradición de abstenerse de ciertas carnes durante la Cuaresma, aunque culturalmente arraigada, ha sido aprovechada por redes de tráfico ilegal para promover la venta de carne de animales silvestres. Este período se convierte en un momento crítico donde especies como el cocodrilo, el lagarto, el pejelagarto, la iguana y el pez vela son ofrecidas en el mercado negro.
La comercialización de estas especies, muchas de las cuales están clasificadas en categorías de riesgo, representa una grave amenaza para los ecosistemas y la diversidad biológica de la nación. La venta ilegal de la carne de estos animales constituye una presión insostenible sobre sus poblaciones naturales, empujándolas aún más hacia la extinción.
En alerta en Quetzaltenango
Con el objetivo de contrarrestar esta actividad ilícita, la Dirección Regional Altiplano Occidental del CONAP coordinó una acción preventiva y de control. El operativo se centró en un recorrido por las ventas temporales que se instalan tradicionalmente en El Calvario, ubicado en la zona 1 de Quetzaltenango.
Esta iniciativa no solo buscó la detección, sino también la sensibilización de comerciantes y consumidores. Para garantizar la efectividad de la jornada, el CONAP contó con el valioso acompañamiento de elementos del Departamento de Abastos de la municipalidad de Quetzaltenango, fortaleciendo así la capacidad de respuesta interinstitucional.
Durante la inspección, los equipos de trabajo lograron identificar y documentar varios puntos de venta que, de manera flagrante, ofrecían productos derivados de la fauna silvestre. Entre los hallazgos más preocupantes se encontraba carne de cocodrilo, específicamente de la especie Crocodylus moreletii, y de pejelagarto, identificado como Atractosteus tropicus. Es crucial destacar que ambas especies están formalmente incluidas en la Lista de Especies Amenazadas (LEA) de Guatemala, clasificadas en la Categoría 3, lo que indica un alto grado de vulnerabilidad y la necesidad urgente de protección. Ante la evidencia de la infracción, las autoridades procedieron de inmediato al decomiso de toda la carne ilegal encontrada, impidiendo su distribución y consumo.
Sanciones rigurosas
El CONAP aprovecha estas intervenciones para recordar a la ciudadanía la existencia de un marco legal robusto diseñado para proteger la vida silvestre. La Ley de Áreas Protegidas, contenida en el Decreto No. 4-89, establece claramente que cualquier acto de transportar, intercambiar o comercializar partes o derivados de especímenes vivos o muertos de vida silvestre, realizado de manera ilegal, está severamente penado por la ley. Esta normativa busca ser un pilar fundamental en la lucha contra el crimen ambiental, protegiendo los recursos naturales del país.
Las sanciones por incurrir en estas actividades ilícitas son contundentes y tienen un carácter disuasorio. Los infractores pueden enfrentar penas de prisión que van desde los cinco hasta los diez años, además de multas económicas significativas que oscilan entre Q10,000.00 y Q20,000.00. Estas medidas reflejan la seriedad con la que el Estado guatemalteco aborda la conservación de su patrimonio natural y la determinación de castigar a quienes lo ponen en riesgo.
Protección de la biodiversidad
La institución reitera su compromiso con la protección de la biodiversidad y hace un llamado enfático a toda la población guatemalteca. Es de vital importancia que los ciudadanos se abstengan de adquirir y consumir este tipo de productos, ya que cada compra, por pequeña que sea, contribuye directamente a fomentar el tráfico ilegal de especies. La demanda de estas carnes exóticas es el principal motor que impulsa a los traficantes a continuar con sus actividades, poniendo en peligro la existencia de especies nativas y el equilibrio ecológico.
Finalmente, el CONAP invita activamente a la comunidad a ser parte de la solución. Se exhorta a denunciar cualquier actividad ilícita relacionada con la vida silvestre ante las autoridades competentes. La colaboración y la vigilancia ciudadana son herramientas poderosas en la lucha contra el crimen ambiental y son esenciales para asegurar la conservación de la invaluable riqueza natural de Guatemala para las futuras generaciones.
Denuncia y protege la biodiversidad:
- Ministerio Público: 37568368
- PNC/DIPRONA 3032-5596
- DIPRONA 40231746 - 45032107
- PNC/DIPRONA Escuintla 3047-1121
- También a través de este enlace: https://conap.gob.gt/ingresar-denuncia/



