Guatemala vive una paradoja alimentaria inédita: casi el 50% de los niños menores de cinco años presenta desnutrición crónica mientras el sobrepeso y la obesidad afectan a seis de cada diez mujeres en edad fértil. Los datos, revelados por la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan) y el Centro de Investigación del INCAP para la Prevención de Enfermedades Crónicas (CIIPEC), muestran una doble crisis en el sistema alimentario nacional.
El Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Salud y Nutrición (SIVESNU) 2022-2023 señala una tendencia preocupante: el sobrepeso y obesidad aumentan cada año en Guatemala.
En 2013, el 54.4% de las mujeres guatemaltecas en edad fértil tenía sobrepeso u obesidad. Para 2023, la cifra llegó al 64%, creciendo un punto porcentual anual durante la última década. La situación en los hombres adultos es incluso más delicada, con un 71.3% afectados por exceso de peso. El problema, además, ya se observa en las nuevas generaciones: casi uno de cada cuatro estudiantes entre 5 y 14 años ya tiene sobrepeso u obesidad.
Factores en la dieta y su impacto en la salud
Los especialistas advierten sobre la alimentación predominante. El guatemalteco promedio consume casi el doble de azúcar recomendado por la Organización Mundial de la Salud y más del 85% supera ese límite diario. Los alimentos ultraprocesados y las bebidas azucaradas ocupan el 20% de las calorías diarias, cifra que entre adolescentes puede llegar al 30%. Menos de una quinta parte de la población consume frutas y verduras suficientes.
Estas tendencias alimentarias ya generan consecuencias graves para la salud pública. El 56% de los adultos vive con hipertensión arterial, y solo el 3.8% logra controlarla. La diabetes tipo 2 afecta al 16.3% de los adultos, aunque solo el 10.3% mantiene la enfermedad bajo control. Aproximadamente la mitad de los adultos sufre síndrome metabólico y uno de cada dos tiene hígado graso.
El abuso de ultraprocesados se asocia a más de 30 enfermedades, entre ellas obesidad, diabetes, hipertensión, varios tipos de cáncer y depresión. El desconocimiento de estos padecimientos agrava el desafío para el sistema de salud pública.
El aspecto más difundido de la crisis alimentaria persiste: uno de cada dos menores de cinco años enfrenta desnutrición crónica.
Estrategias y planes del gobierno
Ante esta emergencia, el Gobierno de Guatemala, por medio de la SESAN, elaboró el Plan de la Lucha contra la Malnutrición 2025-2028 (PLCM) junto a 27 instituciones del Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SINASAN). El objetivo es reducir la desnutrición crónica infantil y frenar el avance del sobrepeso y obesidad en mujeres, que afecta al 60.7%. Este incluye:
- Priorización de 132 municipios con alta prevalencia de desnutrición y 98 municipios con alta incidencia de obesidad en mujeres.
- Creación de una mesa técnica conjunta entre SESAN y el Ministerio de Salud Pública para promover la alimentación saludable.
- Acciones con el Ministerio de Educación para abordar el sobrepeso escolar.
- Colaboración con el Ministerio de Cultura y Deportes para incentivar la actividad física en comunidades vulnerables.
Llamado a políticas públicas y medidas urgentes
Investigadores del INCAP instaron a implementar medidas avaladas internacionalmente, como el etiquetado frontal de advertencia nutricional en productos envasados, impuestos a bebidas azucaradas y restricciones en la publicidad de alimentos poco saludables para la infancia.
También recomendaron reformulación de productos para reducir azúcares, sodio y grasas trans, fortalecer la atención primaria para detectar y tratar enfermedades crónicas a tiempo y asegurar el funcionamiento continuo del sistema de vigilancia SIVESNU para respaldar decisiones basadas en evidencia.
* Con información del Gobierno de Guatemala.



