La Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) entró oficialmente en proceso de liquidación a partir de este lunes 18 de mayo, según confirmó el nuevo fiscal general Gabriel García Luna, quien argumentó que la unidad perdió credibilidad ante la ciudadanía en los últimos años.
La FECI es una unidad especializada del Ministerio Público de Guatemala creada para investigar casos de corrupción, crimen organizado y estructuras clandestinas dentro del Estado. Su origen se remonta al acuerdo de cooperación entre el Estado de Guatemala y Naciones Unidas en 2006, que dio vida a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), y al convenio firmado en 2008 entre el Ministerio Público y dicha comisión, mediante el cual se estableció una unidad especial de investigación que posteriormente evolucionó.
El establecimiento formal de la FECI como fiscalía especializada dentro del Ministerio Público se consolidó en 2016, a través del Acuerdo 06-2016, con el objetivo de fortalecer la persecución penal de casos de alto impacto vinculados a estructuras criminales y redes de corrupción.
A partir de ese marco, la FECI fue diseñada para investigar casos complejos que involucraran redes criminales con capacidad de infiltrar instituciones públicas, con énfasis en corrupción, lavado de dinero y delitos financieros de gran escala, apoyando en su momento el trabajo técnico y operativo de la CICIG.
La FECI deja así una trayectoria marcada por dos etapas claramente diferenciadas: una de alto impacto en la lucha contra la corrupción, y otra más reciente caracterizada por controversias, cuestionamientos y cambios en su legitimidad pública.
Mayor notoriedad de la FECI
Durante su etapa de mayor relevancia, la FECI alcanzó notoriedad nacional e internacional por investigaciones de alto impacto. Entre 2015 y 2021, la unidad fue dirigida por Juan Francisco Sandoval, nombrado en 2015 por la entonces fiscal general Thelma Aldana. Bajo su conducción, la fiscalía logró avances significativos en casos de corrupción de gran relevancia, consolidándose como una de las unidades más influyentes del país en materia de persecución penal.
Sin embargo, en 2021 Sandoval fue destituido por la exfiscal general Consuelo Porras, marcando un cambio en la conducción de la unidad. Ese mismo año fue nombrado como jefe de la FECI José Rafael Curruchiche, el 3 de agosto del año en mención.
Dos etapas de la FECI
Con la nueva dirección, la fiscalía enfrentó cuestionamientos y señalamientos que, según diversas percepciones públicas y análisis institucionales, redujeron su impacto en investigaciones de alto perfil en comparación con años anteriores. Esto contrasta con la etapa previa, cuando la FECI era considerada una de las principales unidades en la lucha contra la corrupción en Guatemala.
De acuerdo con la decisión del Ministerio Público, la liquidación de la FECI responde a la pérdida de confianza institucional y al debilitamiento de su credibilidad en los últimos años, según lo expresado por el actual fiscal general.
La FECI cierra así una trayectoria marcada por dos etapas claramente diferenciadas: una de alto impacto en la lucha contra la corrupción y otra más reciente caracterizada por controversias, cuestionamientos y cambios en su legitimidad pública.




