La Copa del Mundo de la FIFA ya estaba en desarrollo, e Italia sería sede de la segunda edición. El Mundial Italia 1934 se desarrolló entre el 27 de mayo y el 10 de junio de 1934 con un Uruguay defendiendo su título en territorio europeo.
A ese Mundial, llegaron 16 selecciones para un total de 16 partidos, donde el cuadro de honor quedó así: Italia campeón, Checoslovaquia subcampeón, Alemania tercer lugar y Austria cuarto lugar.
El formato fue sencillo. No hubo fase de grupos, solo etapas de octavos de final (8 partidos), cuartos de final (4), semifinales (2), partido por el tercer puesto (1) y final (1).
Las sedes
El comité organizador contaba con estadios de reciente construcción como el Estadio Nacional del Partido Nacional Fascista (remodelado en 1927), el Estadio de San Siro (1926), el Estadio Littoriale de Bolonia (1927) y el Estadio Giovanni Berta de Florencia (1931). El Estadio Nacional de Roma, sede de la gran final, y el Estadio Luigi Ferraris fueron remodelados para la ocasión.
Con motivo del evento se construyeron tres instalaciones más. La más moderna fue el Estadio Benito Mussolini de Turín, llamado así en honor al líder fascista, cuyas obras comenzaron en septiembre de 1932 y no concluyeron hasta mayo de 1933. Originalmente planificado para 65 000 espectadores, sobre el césped se construyó una pista de atletismo para que pudiese albergar más competiciones. Cuando Mussolini perdió el poder, fue rebautizado «Comunale». El Estadio Littorio de Trieste abrió sus puertas el 29 de septiembre de 1932, mientras que el Giorgio Ascarelli de Nápoles no se inauguró hasta el 27 de mayo de 1934, ya en plena Copa, en el partido entre Egipto y Hungría.
En la actualidad solo permanecen abiertos los estadios de Milán, Florencia, Génova y Turín. El campo de Nápoles quedó destruido por los bombardeos de los aliados en 1942, y el resto fueron reemplazados por otras instalaciones.
Italia campeón
Italia debutó un 17 de mayo de 1934 derrotando a Estados Unidos 7-1 en octavos de final, en cuartos eliminó a España, en semifinales se impuso a Austria y en la final (la primera europea) derrotó a Checoslovaquia 2-1 en tiempo extra con tantos de Raimundo Orsi y Angelo Schiavio.
La amenaza de Benito Mussolini
Previo a la final del Mundial Italia 1934, en la selección de Italia se vivió un mundo de incertidumbre y miedo, luego de que el líder fascista Benito Mussolini, primero diciendo al entrenador: Usted es el único responsable del éxito, pero que Dios lo ayude si llega a fracasar, después, se dirigió al equipo, mencionando que Ganan o shhh... mientras ponía su dedo en su cuello.
Arbitrajes favoreciendo a Italia
La influencia política se notó, y mucho, en los arbitrajes. Los españoles se quejaron del referí belga Louis Baert, a quien acusaron de permitir que los italianos pegaran sin piedad en el duelo disputado el 31 de mayo en Florencia, que finalizó igualado 1-1.
El desempate se jugó al día siguiente en el mismo escenario, y un nuevo juez, el suizo René Mercet, también ignoró las patadas de los locales. Los ibéricos disputaron casi todo el segundo tiempo con diez hombres, por la lesión de Crisanto Bosch, y perdieron uno a cero.
Tras la semifinal ante Austria, el entrenador visitante, Hugo Meisl, también responsabilizó al referí, el sueco Ivan Eklind, por la derrota de su equipo. "Es imposible ganar en el ambiente que han preparado. Hay que resignarse y dejar que los azules se queden con el título. Son brutalidades inadmisibles y, si no se corrigen, perturbarán el verdadero deporte".



