Nota de EU89.7
Analistas: Morales ya estará haciendo el recuento de los daños y tratando de minimizar los efectos

No puede ser una lucha ideológica una lucha que está dirigida a hacer justicia. La justicia no tiene ideología, afirma experto.

El país ha escuchado el mensaje que el Presidente Jimmy Morales dirigió a la población para responder sus razones por las que declaró non grato al comisionado Iván Velásquez, el cual según los analistas políticos Manuel Villacorta y Francisco Quezada no dejó una buena percepción del actuar del mandatario.

La decisión aseguran los entrevistados es resultado de varios momentos que desde algún tiempo venían desencadenándose en la relación del Ejecutivo con el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad y del comisionado  (CICIG).

¿Cómo se interpreta el mensaje del Presidente sobre su motivación para declarar non grato al comisionado Velásquez?

Villacorta: En principio creo que el Presidente Morales está actuando de una forma muy precipitada, incoherente y sin ningún tipo de asesoría tanto política como legal. Es evidente que lo que ocurrió hay que verlo como el desenlace de toda una serie de acciones: el presidente no quiso asistir a la presentación del informe que el Comisionado hizo a la cooperación internacional, lo que se consideró como un desplante.

Al consultarle al mandatario sobre la posibilidad de renovar su mandato el respondió que lo estaba evaluando y que además en Guatemala nadie tenía el puesto comprado. Así mismo cuando se reunió el vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence con los presidente y fiscales de Honduras y El Salvador sí se hicieron presentes y no fue invitada la Fiscal General Thelma Aldana.

La posición de presidente es reactiva en contra toda acción que ha estado generando la CICIG. Lo que ocurrió ahora no es más que el final de todo un proceso ya anunciado, donde el Presidente se fue a fondo para solicitar la destitución del Comisionado y al no lograrlo recurrió a una carta para declararlo non grato, es cierto que legalmente tanto por la comisión de Viena como la Constitución el presidente tiene el derecho hacerlo, sin embargo creo que fue una decisión muy equivocada.

Creo que Morales ya estará  haciendo el recuento de los daños y tratando de minimizar los efectos, pero desde mi perspectiva personal el daño ya está hecho y será imposible que la cooperación internacional, gobierno amigos, embajadores y las organizaciones de sociedad civil puedan seguir trabajando con este gobierno. Esto anuncia una crisis institucional a lo interior del propio gobierno, que esperemos se resuelva pronto. Pero que si podría llegar a mi juicio incluso a la remoción de los rangos más importantes en el Ejecutivo porque ya se marcó una separación, una desconfianza y una manifiesta oposición a la CICIG. El resultado final será un desenlace desfavorable para el Presidente.

Este fue el mensaje del Presidente:

En honor a la verdad el Presidente si dijo que apoyaba a la CICIG y entre sus argumento sí mencionó que parte de su decisión había surgido cuando el Comisionado dijo el presidente intentó  incidir en las reformas constitucionales, ¿por qué lo hace hasta ahora?

El problema es que el presidente desde un principio desde el origen de su mandato se separó de un potencial apoyo a la CICIG, pero vemos que cuando se planteó el tema de las reformas constitucionales, hubiera sido muy importante y de impacto que el Presidente planteara ante la sociedad que estaba de acuerdo con esos cambios. Pero vimos que no se expresó e intentó evadir constantemente cuando se le pregunto sobre el tema, de tal manera que al acusación no tiene mayor sentido.

Aquí hay un tema importante sobre la soberanía, se ha hablado que si el Embajador de los Estados Unidos, que si el representante de CICIG está presente en el Congreso está presionando y violando la soberanía, eso no es cierto.

Lo que está pasando es que la soberanía es global, ese es el punto que hay que recalcar que la soberanía ahora ya es global, ya no se puede considerar las soberanías estatales, la soberanía de los pueblos es global, esto porque el crimen organizado el global. Ni siquiera Estados Unidos que es una potencia mundial y que tiene muchísimos recursos puede luchar contra el crimen organizado por sí misma; necesita sus aliados en Asia o América del Sur.

Esta es una guerra contra el crimen global porque evidentemente la corrupción en Guatemala se conecta con organizaciones criminales internacional como el narcotráfico. Entonces Guatemala con las grandes limitaciones que tiene no podía enfrentarlo.

La presencia, el apoyo que la comunidad internacional pueda tener en todos los ámbitos que van dirigidos a favorecer la lucha contra la impunidad lejos de condenada debe ser aplaudida. Por esa vía se plantea como un recurso de última instancia como para poder justificar como algo que podría serles favorable.

El analista Francisco Quezada también aportó su punto de vista.

¿Cuál es el análisis inicial del discurso del Presidente?

Quezada: Creo que los argumentos del Presidente los hizo de manera inoportuna, no debió hacer esto de una manera secreta o reservada porque la situación de Guatemala era para tener una total apertura al tema de la persecución que estaba llevando a cabo la CICIG.

Si bien habría que reconocer que bajo el mandato del comisionado Iván Velásquez se ha convertido en muy eficiente al contrario de sus antecesores, el comisionado sí se volcó a tener resultados. Por supuesto que un presidente y cualquier ciudadano hemos cuestionado imperfecciones del manejo de CICIG.

Con un mal tino político el presidente probablemente se fue reservando todos esos temas, se reservó el escozor que le producía que estaba siendo perseguida su familia y después el en lo personal, lamentablemente no pudo separar un tema eminente personal y la institucionalidad que él representa, entonces se le fue de las manos completamente el tema.

Las explicaciones que dio muchas tenían sentido pero salen de contexto. Conforme paso el tiempo empezamos a ver qué fue lo que sucedió. Pero el Presidente mismo provocó que se diera toda esa especulación. Ahorita lo que sucedió es que se llevó los temas al extremo, ya se volvió una rivalidad él contra CICIG.

Un Presidente tiene todo ese desgaste porque lidera muchos asuntos en cambio con CICIG que tiene una agenta corta e importante. Hubo un muy mal tacto desde el punto de vista político, realmente no puso manejar el tema. Probablemente cuestionemos al presidente pero la institucionalidad es la que debe mandar.

Como abogado,  ¿cómo se percibe que en el mensaje dirigido por el Presidente y no hizo mención del antejuicio en su contra?

El Presidente obviamente lo personalizó, no mitigó que todo mensaje lo hacía en nombre del Estado. Se sentía como humano inhibido y perseguido y cualquiera tendría animadversión, es entendible sin embargo, lo tuvo en reserva y de la noche a la mañana sale hablando no como Presidente sino en nombre de la institucionalidad y rompiendo la labor de CICIG.

Se tuvo oportunidad de debatir como podía mejorar la CICIG porque después de muchos experimentos c para el combate de la impunidad ha sido la que ha funcionado, podría continuar este organismo pero evaluándola.

Al analista Villacorta, ¿Cómo se interpreta que el Presidente se tome tanto tiempo para nombrar non grato al comisionado y que además en ese mensaje diga yo como presidente no estoy obligado a darle explicaciones a nadie?

Lo que denota es que no está actuando solo, es evidente que tiene un grupo que le está asesorando y que en su dimensión tendría derecho a disentir con la actividad de CICIG y el MP, en una democracia eso cuenta. Pero lo que tendríamos que ver que ha sido un proceso sistemático, primero en los aspectos puramente litigantes, vimos como los abogados defensores de los imputados en casos de corrupción abusaron de los recursos de amparo, de la recusación de jueces utilizaron todo tipo de táctica dilatoria para retrasar los procesos.

Vimos una segunda fase donde a través de los medios particularmente cibernéticos empieza a lanzarse de que la lucha de CICIG es una lucha ideológica, una lucha que está dirigida a hacer justicia y evidentemente hay población susceptible de ser confundida. No puede ser una lucha ideológica una lucha que está dirigida a hacer justicia, la justicia no tiene ideología pero caló e hizo daño.