Nota de EU89.7
La Caravana del Zorro es la romería en moto más grande del mundo

La historia de este evento se remonta al 4 de febrero de 1961, cuando Rubén Villadeleón Porras realizó una peregrinación a Esquipulas.

La peregrinación en motocicleta más grande del mundo, que comenzó en 1961 con un intrépido viajero y su reducido grupo de amigos, está preparada para encender sus motores y empezar esta aventura dogmática que los llevará hacia su meca, Esquipulas, conocida como la capital centroamericana de la fe.

Unos 30.000 motociclistas, de Guatemala y de varios países del mundo, se unirán para realizar este recorrido de 222 kilómetros, que empieza en el Palacio Nacional de la Cultura, en la capital y que termina en la Basílica de Esquipulas, Chiquimula, donde venerarán al Cristo Negro, una imagen de Jesús Crucificado esculpida por el portugués Quirio Cataño en 1595.

Van los ‘zorros’

Los “zorros”, como se conoce popularmente a estos conductores que viajan sobre dos ruedas, estarán encabezados por Edy Villadeleón, el “Zorro Mayor” y organizador del evento, hijo de aquel atrevido viajero que empezó una tradición que este sábado soplará las velas de su 58 cumpleaños.

El heredero de esta tradición, que su padre inició con cinco amigos y que ahora es una fecha marcada en rojo para los amantes del motor y los devotos, ha pedido en los días previos a esta cita que todos los participantes respeten las normas de seguridad vial para hacer de esta una caravana “cero accidentes”.

Comienza  la vigilancia

Centenares de agentes vigilarán desde este viernes la Plaza de la Constitución, a donde llegan decenas de personas a exhibir sus peculiares vehículos, para que se cumpla esta profecía, y además colocarán varios puestos de control en todo el trayecto.

La historia de este evento se remonta al 4 de febrero de 1961, cuando Rubén Villadeleón Porras realizó una peregrinación a Esquipulas en motocicleta acompañado de cinco amigos.

Allí nació la Caravana del Zorro, mote con el que era conocido y cuyo hijo, Edy, continuó la tradición, un orgullo para él que sigue cumpliendo cada año la promesa de realizar esta cita motera, cultural y de devoción declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Nación en 2011.