Nota de EU89.7
La honestidad de los empleados depende de una creencia

¿Ser honesto es mucho trabajo? La investigación encuentra que la respuesta a esa pregunta puede afectar el comportamiento deshonesto de las personas en el trabajo.

¿Ser honesto es mucho trabajo? La investigación encuentra que la respuesta a esa pregunta puede afectar el comportamiento deshonesto de las personas en el trabajo. Julia Lee, de la Universidad de Michigan, dice que la prevalencia y el alto costo del fraude de los empleados inspiraron la investigación. Se estima que el costo de hasta 3,7 billones de dólares en todo el mundo es de comportamiento deshonesto de los empleados.

“Hay mucha investigación sobre si la moralidad o hacer lo correcto se debe a la deliberación o la intuición moral”, dice Lee, profesor asistente de administración y organizaciones en la Escuela de Negocios Ross de la Universidad de Michigan y autor principal del estudio que aparecerá en La revista de psicología aplicada.

“El vínculo a lo que la gente real piensa acerca de esto faltaba en la investigación. Cuando ves a un niño ahogarse, la mayoría de la gente se lanza sin pensar. Para otros, puede que se requiera mucho cálculo mental para hacer lo correcto”.

Lee dice que descubrió que las investigaciones anteriores sobre el tema de la honestidad y el esfuerzo no sondearon las teorías que los individuos sostenían sobre el tema, y ​​eso parecía una parte crucial de entender por qué las personas se comportan de manera deshonesta.

“En el mundo de hoy la verdad realmente importa”, dice ella. “Tu creencia implícita sobre si la honestidad requiere esfuerzo o no podría construir tu forma de pensar acerca de la realidad”.

Lee y los coautores realizaron tres estudios para medir si pensar honestamente requiere esfuerzo y podría predecir conductas deshonestas posteriores porque ayuda a las personas a justificar sus conductas.

En el primer estudio, encontraron que cuanto más un individuo asociaba la honestidad con el esfuerzo, más probabilidades tenían de ser deshonestos. En el segundo, los investigadores demostraron que creer en la honestidad es un esfuerzo, aumentar la deshonestidad en comparación con creer en la honestidad es sin esfuerzo. Y el tercer estudio exploró cómo las teorías interactúan con la fuerza de las situaciones actuales.

Los resultados muestran que la teoría de que ser honesto requiere un esfuerzo incrementa la deshonestidad solo cuando la situación no presenta una fuerte tentación de engañar. Pero cuando la tentación de ser deshonesto era fuerte, la teoría proporcionaba una justificación para hacer trampa.