Nota de EU89.7
Según analistas, hay más riesgos que ventajas convertir a Guatemala en tercer país seguro

Constitucionalista Gabriel Orellana dice que Jimmy Morales va a saludar genuflexo (de rodillas) al presidente Donald Trump.

Esta semana, el excanciller Gabriel Orellana, en representación de otros exfuncionarios, presentó una acción de amparo en la Corte de Constitucionalidad (CC) en contra de Morales y los ministros de Relaciones Exteriores, Sandra Jovel, y de Gobernación, Enrique Degenhart, para impedir que el mandatario siga utilizando “de forma abusiva” las facultades de dirigir las relaciones exteriores, utilizando acuerdos de forma simplificada.

Ayer jueves el excandidato presidencial Manfredo Marroquín presentó otro amparo en la CC contra el Morales para que no firme el convenio de ‘tercer país seguro’ con Estados Unidos. El objetivo es que el mandatario no firme el acuerdo que colocaría a Guatemala como tercer país seguro, que a la vez tendría que dar asilo a migrantes.

El Gobierno confirmó en su cuenta de Twitter que el Presidente viajará a EE.UU. este fin de semana para reunirse con funcionarios del gobierno norteamericano y tratar temas de seguridad, migración y economía. Además, está contemplado que visite la Casa Blanca para sostener un encuentro con el presidente Donald Trump para tratar lo del ‘tercer país seguro’.

“El presidente (Donald) Trump y el presidente (Jimmy) Morales discutirán formas de crear una relación más sólida enfocada en abordar las prioridades de migración y seguridad”, dijo hoy la secretaría de prensa de Trump en un comunicado.

Analistas, excancilleres y exembajadores coinciden en que si Morales acepta que Guatemala se convierta en un ‘tercer país seguro’, simplemente estaría hipotecando el futuro de la nación.

El programa A Primera Hora busca las respuestas en el excanciller Orellana y en Francisco Villagrán de León, embajador ante la ONU. Ambos coinciden en que no se han dimensionado las consecuencias de un compromiso de tal envergadura.

Gabriel Orellana, excanciller durante el Gobierno de Alfonso Portillo

¿Cómo ve que el secretario de comunicación, Alfredo Brito, dice que el Presidente no firmará nada en EE.UU.?

Es como un juego de palabras. Algo así como cuando pase ‘adquiriendo’ mis periódicos. Él habla de algo así, tan fácil, como ‘echar el fierro’ en Washington. Como es el hecho de los tratados y convenios en forma simplificada, que es el abuso que ha hecho el presidente. En estos casos, no necesariamente se necesita una firma.

Por ejemplo, cuando Guatemala, después del problema del incendio en la Embajada de España en 1980, rompió relaciones el Reino de España con Guatemala.

Cuando se logró restaurar la amistad, se celebró un convenio en forma simplificada. ¿Cuál fue la manera de reanudar relaciones diplomáticas? No hubo un documento firmado. Hubo un comunicado conjunto. Guatemala anunciaba que reanudaba relaciones con España y España anunciaba que reanudaba relaciones con Guatemala.

Dos inocentes anuncios de dos cancillerías distintas convergiendo en una misma intención.

¿Podría el presidente firmar un convenio de esta naturaleza?

El presidente Jimmy Morales, con esa su cara de baboso que tiene, nos está queriendo embaucar. Dice que en  Washington va a ir a saludar genuflexo (de rodillas) al presidente Donald Trump. Con una declaración conjunta, Guatemala queda hipotecada, embrocada, sin que se pueda hacer más nada.

¿Es un fraude de ley? ¿Se puede jugarle la vuelta a las leyes del país?

Definitivamente que sí. Se puede. Lo han intentado, es su patrón de conducta, con dos operaciones, una de las cuales esperemos que queda fallida, la compra de dos aviones, y por el otro lado una que está en camino, que es la adquisición de un buque.

Pero en todo caso, lo que cabe enmarcar, es el forzamiento que se está haciendo de convenios que son totalmente diferentes para utilizar un subterfugio legal que prácticamente los hace inmunes al control político del Congreso y al control jurisdiccional de la Corte respectiva. Es una maniobra leguleya, güisachezca de mala fe.

¿Qué se espera?

Hay un grave riesgo futuro y casi inminente de que el Presidente nos hipoteque el futuro del país, sin importarle las violaciones, desde los derechos humanos hasta el régimen institucional.

Todo depende de que la CC emita, con la premura del caso, un amparo provisional con el que le impida al presidente hacer cualquier manifestación que pueda llevar a la constitución de un convenio de esa naturaleza.

Pero lo peligroso y a lo que debemos estar atentos, es que en realidad no se necesitan dos firmas de por medio para eso. No se necesita que Morales vaya a dar un paseo por las calles de Washington. Él nos puede meter en un lio emitiendo un simple comunicado.

Quitémonos la idea de que debe haber un convenio con dos firmas. Basta que el presidente abra a boca.

Francisco Villagrán de León, embajador ante la ONU

¿Gana algo Guatemala?

No. Hay un riesgo muy grande. No veo qué gana Guatemala. El presidente podrá tener un interés personal, pero está hipotecando el futuro del país. Hay riesgo más que ventaja. De lo que se trata es de hacer de EE.UU. un país seguro, no de Guatemala.

La reunión podría ser, incluso, con el vicepresidente de EE.UU., Mike Pen. Es EE.UU. el que tiene interés en detener los flujos migratorios. Tiene interés en mandar a los migrantes a un tercer país, no le interesa qué país.

Los intereses de Trump son otros

Donald Trump está en campaña, está interesado en enviar el mensaje de que la migración es mala. La política de EE.UU. en estos momentos es de rechazo a la migración, de una hostilidad a los países de donde están saliendo los migrantes.

Él de todo eso, obtiene una ventaja. Ve que eso lo ve con simpatía su electorado.

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