Nota de EU89.7
Dos expertos analizan la realidad del salario mínimo en el país

El presidente del CACIF informó que presentarán una propuesta formal para recuperar lo que denomina “el verdadero salario mínimo”.

El Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF) informó ayer que presentarán una propuesta para recuperar lo que denomina “el verdadero salario mínimo”.

Según sus directivos, consideran que el mismo está por encima del salario promedio a nivel nacional.

Juan Carlos Tefel, presidente del CACIF, expresó: “Nuestra propuesta es ir más allá de un simple porcentaje decidido por el Ejecutivo. Se trata de una propuesta más innovadora, viendo a mediano plazo, para recuperar el verdadero salario mínimo”.

El empresario asegura que en la actualidad el salario mínimo está por encima del salario promedio a nivel nacional, lo cual es “incorrecto”. “Un salario mínimo tiene que ser el mínimo”, enfatizó.

Para platicar al respecto, el programa A Primera Hora invitó a Edgar Balsells, exministro de Finanzas, y a Sergio de la Torre, exministro de Economía. Ambos coinciden en que el tema del salario mínimo hay que ponerlo sobre la mesa en su justa dimensión.

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Edgar Balsells

La declaración del CACIF es interesante, vemos la forma como se lanza la información en las redes sociales. Es un ‘tuiterazo’. Tanto el sector patronal como el sector de los trabajadores están presentando sus propuestas.

No hay nada extraño en eso. Los trabajadores también presentaron su propuesta, pero no se propagó como la del Cacif.

Lo interesante de los trabajadores es que ahora toman como parámetro la Encuesta Nacional del Empleos. Confían en unos datos del INE, pero no en otros, también del INE.

  • Productividad del trabajo y del capital

Hay un estribillo que comienzan a manejar, que en términos de la productividad. La productividad de un país es un tema que merece un análisis de teoría económica.

Se trata de la productividad del trabajo y de la productividad del capital, dependiendo de la capacidad de trabajo que provea el empleador.

No veo nada extraordinario en el planteamiento. Tiene que presentarse la propuesta en la Comisión nacional del Salario.

A quien deberíamos preguntarle las cosas es al ministro de Trabajo, Gabriel Aguilera, porque él anunció una Política Nacional del Salario, que nunca presentaron.

  • ¿Y la soberanía?

Guatemala firma convenios internacionales que tienen que ver con la política económica y el sector laboral. Hay tres grandes mercados en la política pública:

  • el mercado de bienes y servicios

  • el mercado de financiero y

  • el mercado de laboral

En donde hay grandes desacuerdos, entre las grandes universidades y los premios nobeles de Economía, es en cómo tratar el mercado laboral. Algunos dicen que el mercado laboral es flexible; otros dicen que no es flexible porque hay contratos de trabajo y un nivel de vida histórico y moral.

Guatemala es parte de un Convenio con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de 1970, sobre salarios mínimos. Ese convenio viene desde 1928. Hubo otros avances para el tratamiento del sector agrícolas y luego el de salarios mínimos, de 1970.

No sé ahora si queremos salirnos de la OIT, de tanto que se habla de soberanía y de que somos folclóricos. El convenio dice que los salarios mínimos tienen fuerza de ley y que la no aplicación de éstos debe tener carácter penal. Deberíamos ver la política nacional de empleo digno que ya está entregada.

  • Seguro social podría enfrentar la formalización

El IGSS tiene plan estratégico institucional. Es el esfuerzo que se hizo el propio Estado de Guatemala y la sociedad, y los sectores representativos, ante compromisos nacionales  e internacionales.

Metas estratégicas de desarrollo y Objetivos de Desarrollo Sostenible. El año pasado se llevó a cabo la Cumbre iberoamericana, cuyo tema fue el de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El primero, objetivo es la protección social. En la zona 9 está el programa del adulto mayor, por ejemplo.

Pero lo importante es que estamos utilizando una serie de categorías economicistas y el tema laboral no es esencialmente económico, el mercado es una institución social.

Lo de las ocho horas de trabajo diario no se logró con economistas, fue una lucha social. La disparidad de lo que se paga a hombres y mujeres, está claro.

Por qué no le preguntamos al Consejo Económico Social. Por qué no aporta, si se le paga con fondos del presupuesto nacional. La discusión no es solo de cuándo cuestan las cosas. El mercado de trabajo hay que verlo como institución social. Yo esperaría que de aquí al 15 octubre se tuviera una propuesta formal.

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Sergio de la Torre

Lo primero que hay que tener claro, es que esta discusión no solo se agotó, sino que no funcionó. Menos del 20 por ciento de los trabajadores está en la formalidad, eso es un indicador de que algo no está funcionando.

La propuesta CACIF, de que veamos qué tenemos que hacer para formalizar a los guatemaltecos, es interesante. No han hecho una propuesta clara, pero esas declaraciones van encaminadas a que tenemos que discutir una forma diferente para definir un salario mínimo.

La propuesta de tener diferentes salarios para diferentes regiones y necesidades hay que tomarla en cuenta.

  • ¿Salarios diferenciados?

Se habló de salario diferenciado. La propuesta prosperó. Algunos dijeron que el tiempo diferenciado la CC lo declaró inconstitucional. No es cierto. La declara constitucional, dijo que mínimo tenía que haber un salario diferenciado que dos salarios debería cubrir la canasta básica alimentaria, no sé porque se metió a resolver en ese sentido.

Por temas ideológicos hemos  condenado a muchos trabajadores a que no tengan un trabajo, que no tengan un trabajo formal y no haya una alternativa.

No sentamos a los que no tienen trabajo, y siempre discutimos los que ya tenemos trabajo. Los que tienen la necesidad de un trabajo formal, capacitación y diálogo social, hay que sentarlos a la mesa.

  • No es nada nuevo

Cuando se hizo la propuesta de los salarios diferenciados, nos acompañamos de asesores de la OIT. Hay 150 países hay salarios diferenciados. Solo en México hay 100 salarios diferenciados. No es nada nuevo. No estamos hablando de salarios para abajo. La propuesta era salarios para arriba.

Creo que el comentario del presidente del CACIF, se saca de contexto. Él no pretende decir que el salario está demasiado alto. Él está diciendo: ‘discutamos como plantearnos salarios reales’.

Todos quisiéramos tener salarios dignos, que permitan vivir con dignidad. Pero esa no es una cuestión aspiracional y que solo sea un número. Si creemos que lo ideal sería Q10 mil o Q15 mil, está bien. pero la discusión es  cómo llegamos a eso. Esa es la verdadera discusión.

El salario mínimo solo responde a una capa de la sociedad. Si trabajamos en la productividad de todos los factores, lo que vamos a lograr es que los salarios reales estén muy por encima del salario mínimo. Guatemala tiene el salario mínimo nominal de toda América Latina.

  • Rechazo por formalizar el empleo

No creo que haya resistencia a formalizarse. La propuesta viene por esa vía. El problema es qué hacemos para formalizar a la mayor parte de los guatemaltecos. La brecha para el salario mínimo es tan grande que no hay espacio para la formalización.

Tenemos que ver la realidad de la productividad de la mano de obra a los diferentes trabajos.

Claro que somos signatarios de la OIT, pero todos tienen salarios diferenciados. Nosotros nos hemos resistido a ver esa realidad.

Preguntémosle a quienes no tienen un trabajo, qué nivel estarían dispuestos con tal de estar la informalidad y de tener seguro social, capacitación, recreación. La única forma de logra que los salarios suban es a través de la demanda de mano de obra.

  • Hay que ver la integralidad de la productividad

Los empresarios organizados, arriba del 95 por ciento, pagamos el salario mínimo y más, porque somos empresas formales. El problema son los cinco millones de trabajadores informales que no tienen un salario formal.

Tenemos que ver la integralidad del tema, no solo como definimos un salario. Que tengamos una propuesta integral, que mejore la productividad de todos los factores.

La lucha de los trabajadores es de propuesta. Pero para que funciones tiene que funcionar toda la integralidad. El problema es que cada gobierno que llega propone una nueva política de empleo. La formalidad es una palabra poderosa.

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