Nota de EU89.7
“El Profe” logra cumplir los sueños de sus alumnos que caminan dos horas para llegar a la escuela

Una historia conmovedora que demuestra el amor a su vocación y a sus niños

Edwin Linares es un profesor que se ha ganado no solo la confianza de la comunidad del caserío Terrero Barroso, aldea Tacón Arriba, Chiquimula; también el cariño, respeto y admiración de todo un pueblo que reconoce su esfuerzo para viajar en su motocicleta y llegar a la escuela de la localidad en donde sus niños caminan hasta dos horas para poder recibir el pan del saber.

Mediante su cuenta de Facebook ha logrado divulgar el trayecto por el cual caminan sus niños hasta llegar al centro educativo.

 

Motivación

Las sonrisas en sus rostros, actitud positiva y los deseos de aprender son parte de lo que demuestran los menores que, pese a la distancia y mal camino, llegan puntuales a sus clases.

“Mi perfil lo he destinado a motivar a otros a hacer cambios positivos. Ellos se esfuerzan (sus alumnos), y no es por ganar protagonismo, pero créame que hasta para mí significa hacer5 un esfuerzo enorme porque el camino y la distancia son grandes, casi que una moto por año”, comenta el profesor Linares.

Todos los días maneja su moto para recorrer 24 kilómetros, Destaca que aparentemente está cerca la escuela de su casa, pero el problema es el estado de la carretera, ya que en invierno tarda alrededor de una hora y 15 minutos para llegar porque “es puro barro. Ya se imagina cuando llueve, hay que manejar con sumo cuidado”.

Día del Niño

“El Profe”, como es conocido, no solo es dar el 100 por ciento de su vocación para el aula, también para que sus niños y niñas tengan diversas recreaciones que en sus hogares no suelen disfrutar.

Este 2 de octubre programó celebrarles del Día del Niño como nunca antes en sus vidas. Para ello hizo una publicación solicitando el apoyo de las personas que le tienen aprecio.

Al principio esperaba contar con donaciones para poder llevarlos al cine en Chiquimula y comprarles refacción.

Su publicación fue bien recibida y muchos donantes lo apoyaron no solo para las entradas al cine, también para llevarlos a darse un “chapuzón”  y a un restaurante de comida rápida.

La emoción y la alegría se reflejaban en los inocentes rostros de los 26 niños y niñas que estudian de primero a sexto grado de primaria en la escuela de Terrero Barroso.

Labor

Edwin Linares ha contado con el apoyo de las autoridades para la refacción de sus alumnos y también  con el apoyo del consejo de padres de familia.

La situación económica es difícil para ellos, muchos viven en condiciones precarias, por lo que su labor como docente también se centra en asegurar la comida de sus niños.

Lleva dos años impartiendo clases en esta aldea y podría ser el último, ya que deberá regresar a su antiguo centro educativo donde laboró durante 14 años, pero se vio obligado a dejarlo Por denunciar en 2016 robos y otros hechos delincuenciales fuera de la escuela.

El Cocode de la aldea lo afectó expulsándolo del lugar “de por vida. Me han intentado afectar laboralmente. Mi idea principal de publicar mi trabajo fue porque quise demostrar que el malo no era yo, que se habían equivocado al marcarme tanto, es una historia larga. Luego fui dándome cuenta que mis alumnos llegaron a obtener popularidad, ¡y vea en qué ha terminado hasta el momento!”, agrega.

Mejoras

Antes de irse de la escuela de Terrero Barroso, “el Profe” destaca que en este centro educativo se necesitan mejoras para las puertas de los sanitarios, del aula principal, un muro de contención para evitar accidentes de los niños en el recreo y un espacio apropiado para la atención médica.

Actualmente busca donaciones para proveer de bicicletas a sus niños y así contribuir a que no caminen todo el trayecto a pie.

Como primer paso 16 alumnos que viven en los sectores más lejanos ya cuentan con bicicleta, por lo que espera recibir las donaciones correspondientes para poder ayudar a todos los estudiantes.

Mensaje

Padre de dos niñas, Linares le envía un mensaje a los maestros de Guatemala: “Cada vez que lleguemos al aula y encontremos a nuestros alumnos, pensemos en nuestros hijos y en la calidad de educación que deseamos para ellos, eso hará que nuestra dedicación se realice para otros como deseamos para los nuestros. Yo quiero brindar un gran ejemplo para mis hijas, para mis alumnos y que cuando grandes sean un motor de cambio. Los maestros deben esforzarse por prepararse a diario, máxime hoy con tanta facilidad y herramienta que existen”.