Nota de EU89.7
¡Gran hallazgo! Una galaxia similar a la Vía láctea, detectada a millones de años luz

“Es la primera vez que se detecta la presencia de un bulbo en un Universo entonces tan joven”, recalcó el Observatorio Europeo Austral (ESO).

Astrónomos del Observatorio Europeo Austral (ESO) anunciaron este miércoles un importante hallazgo: una galaxia parecida a la Vía Láctea, ubicada a 12 mil millones de años luz.

En una nota de prensa, el ESO recalcó que la luz de la galaxia, identificada con el código SPT0418-47, tardó 12 mil millones de años en llegar, por lo cual se ve tal cual era cuando el Universo tenía mil 400 millones de años, o sea, apenas el 10 % de su edad actual.

En aquel momento, las galaxias aún estaban formándose.

La galaxia, localizada por la poderosa red de radiotelescopios ALMA, instalada en el norte de Chile, posee la misma gran densidad de estrellas alrededor del bulbo central que la Vía Láctea, así como el mismo disco rotatorio.

Se trata, además, de enorme sorpresa para los astrónomos, que no creían que este tipo de estructura pudiera haberse formado hace tanto como 12 mil millones de años.

Es la primera vez que se detecta la presencia de un bulbo en un Universo entonces tan joven, lo que le da a SPT0418-47 el carácter de ‘sosías’ más distante de la Vía Láctea”, se entusiasma el ESO.

“Universo menos caótico”

Otra gran sorpresa de importancia para los científicos es que no se registró ninguna traza de turbulencia o inestabilidad en el seno de esta galaxia, que inclusive parece sorprendentemente calma, “lo que puede inferir que el Universo joven fue tal vez menos caótico de lo que se pensaba, inclusive poco después del Big Bang”, señalan.

Esto que hemos descubierto es bastante desconcertante: a pesar de que forma estrellas a un ritmo elevado y que es lugar de procesos altamente energéticos, SPT0418-47 es el disco galáctico mejor ordenado observado hasta la actualidad en el Universo joven”, precisa Simona Vegetti, del instituto alemán Max Planck, coautora del estudio publicado este miércoles en la revista científica Nature.

No obstante, “este resultado contradice al conjunto de previsiones de las simulaciones digitales y de datos de observación anteriores, menos detallados”, comenta de su lado Filippo Fraternali, de la universidad de Groningen, en Holanda, quien también participó en este estudio.

*Con información de AFP