El Manchester United anunció este lunes el despido de Rúben Amorim como consecuencia de los malos resultados deportivos que ha acumulado el equipo bajo su dirección. El técnico portugués, que había llegado a Old Trafford en noviembre de 2024 procedente del Sporting de Portugal, no logró revertir la crisis que atraviesa el club desde hace más de una década, lo que llevó a la directiva a tomar una decisión drástica en plena temporada.
La etapa de Amorim quedó marcada por una campaña especialmente negativa. En la Premier League pasada, el United terminó en la decimoquinta posición, firmando su peor clasificación histórica en la era moderna. A nivel copero, el equipo fue eliminado en la quinta ronda de la FA Cup y en los cuartos de final de la Copa de la Liga, mientras que en la Europa League alcanzó la final, pero cayó ante el Tottenham Hotspur. Ese desenlace provocó que, por primera vez desde 2014, el club no disputara competiciones europeas, un golpe duro para una institución de su tamaño.
Crisis en el Manchester United
Lejos de mostrar una clara mejoría en el curso actual, el rendimiento del equipo siguió siendo irregular. Tras el reciente empate frente al Leeds United, el United ocupa la quinta posición con 31 puntos, a 17 del liderato, una distancia que evidencia la falta de competitividad en la lucha por el título. La racha de resultados —tres empates, una victoria y una derrota en los últimos cinco encuentros— terminó de inclinar la balanza en contra del entrenador, cuyo trabajo fue criticado por su rigidez táctica y su insistencia en un sistema 4-3-3 que no terminó de adaptarse a la plantilla.
Pese al respaldo económico de la directiva, que invirtió cerca de 200 millones de euros en fichajes como Bryan Mbeumo, Matheus Cunha, Benjamin Sesko y Sanne Lammens, el equipo no mostró una evolución acorde a la inversión realizada.
El despido de Amorim, además, supone un nuevo capítulo de inestabilidad en el banquillo del United, que ya suma seis entrenadores permanentes desde la salida de Alex Ferguson en 2013. A ello se añade el coste económico de su salida, ya que el club deberá abonar el finiquito completo de un contrato que se extendía hasta el verano de 2027.



