Cristiano Ronaldo obtuvo una victoria judicial frente a la Juventus tras una larga disputa legal relacionada con salarios pendientes correspondientes a su etapa en el club italiano. El Tribunal de Trabajo de Turín rechazó el recurso presentado por la entidad bianconera y confirmó que el futbolista portugués no deberá devolver los 9,8 millones de euros que ya había percibido en virtud de un laudo arbitral previo. De este modo, se cierra un conflicto que se arrastraba desde 2021, año en el que el delantero dejó Turín para regresar al Manchester United.
El origen del caso se remonta a los meses más duros de la pandemia de Covid-19, cuando la Juventus alcanzó acuerdos con varios jugadores para aplazar parte de sus salarios como medida de emergencia financiera. En el caso de Cristiano Ronaldo, se pactó el pago diferido de una suma cercana a los 19,5 millones de euros, acuerdo que quedó reflejado en un documento conocido como la "carta Ronaldo". Sin embargo, dicha cantidad no fue registrada en los balances del club y nunca llegó a abonarse en su totalidad tras la salida del jugador, lo que dio lugar a un conflicto legal de gran repercusión mediática.
Victoria judicial de Cristiano Ronaldo contra la Juventus
Tras la recuperación del documento durante una investigación judicial en 2022, Ronaldo decidió llevar el caso ante los tribunales en 2023. Al no contar el escrito con su firma, ambas partes optaron por un arbitraje que, en abril de 2024, determinó el pago de aproximadamente la mitad de la suma reclamada. Aunque el tribunal arbitral descartó la intención de engaño por parte de la Juventus, reconoció el derecho del futbolista a percibir una compensación económica, decisión que el club trató posteriormente de impugnar.
La reciente sentencia del Tribunal de Turín da la razón definitiva a Cristiano Ronaldo y obliga a la Juventus a asumir también las costas legales del proceso. No obstante, el impacto económico para el club será limitado, ya que la cantidad en cuestión ya había sido provisionada en ejercicios anteriores. Aun así, el fallo representa un revés simbólico para la institución italiana, que estudia ahora si existen fundamentos para recurrir la decisión, mientras el jugador suma una victoria más, esta vez fuera de los terrenos de juego.



