El Real Madrid ofreció disculpas públicas en la red social china Weibo tras la controversia generada por una publicación atribuida a su defensa Dean Huijsen, considerada ofensiva por usuarios asiáticos. El club difundió un mensaje en el que el jugador expresa arrepentimiento por haber republicado en su cuenta de Instagram un contenido que incluía comentarios interpretados como racistas hacia ciudadanos chinos.
En el texto, redactado en chino y compartido en la plataforma asiática, se lee: "Me disculpo sinceramente con mis amigos chinos. Anteriormente reenvié sin intención un contenido que incluía mensajes ofensivos. Fue totalmente involuntario y lamento el malestar causado". La entidad merengue optó por comunicar la disculpa a través de su perfil oficial en Weibo, red social de uso masivo en China, en un intento por dirigirse directamente al público afectado.
Real Madrid ofrece disculpas por el comportamiento de Dean Huijsen
La polémica se originó durante el fin de semana, cuando Huijsen, futbolista neerlandés-español de 20 años, republicó una imagen que hacía alusión a rasgos físicos de personas asiáticas. La captura —que posteriormente fue eliminada— mostraba a una persona de origen asiático acompañada de comentarios que numerosos internautas calificaron como despectivos y de tono discriminatorio. La difusión del contenido provocó una rápida reacción de usuarios chinos, que exigieron explicaciones tanto al jugador como al club.
Sin embargo, la forma en que se presentó la disculpa también ha generado debate. Algunos aficionados cuestionaron que el comunicado se limitara a Weibo y reclamaron una declaración en plataformas internacionales o un mensaje en video por parte del futbolista. A su juicio, una disculpa de mayor alcance contribuiría a reforzar el compromiso institucional contra cualquier manifestación de racismo.
No es la primera vez que el club blanco se ve envuelto en una controversia relacionada con China. En 2024, antes de la final de la UEFA Champions League frente al Borussia Dortmund, un video de un aficionado madridista fue calificado por la Embajada de China en España como ofensivo hacia el país asiático. En aquella ocasión, la institución rechazó el comportamiento del seguidor, reiteró su condena a cualquier forma de racismo y subrayó que se trataba de un hecho aislado que no representaba sus valores.



