El expresidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, aseguró en una entrevista con la agencia Agencia EFE que las investigaciones judiciales en su contra responden a una "persecución". El exdirigente azulgrana defendió su gestión al frente del club entre 2014 y 2020 y subrayó que nunca se ha demostrado que él o su junta directiva se hayan apropiado de dinero de la institución. "En mi junta nadie metió mano en la caja y, menos, yo. Al contrario, nos ha costado dinero", afirmó.
Durante la conversación, Bartomeu analizó los diferentes frentes judiciales en los que está implicado, entre ellos el llamado caso Caso Negreira, el escándalo del Barçagate y la investigación relacionada con el informe "forensic" sobre presuntas irregularidades económicas. En el caso Negreira también figura como investigado su antecesor, Sandro Rosell. Bartomeu sostuvo que, tras hablar con abogados e incluso con algunos jueces, ha recibido comentarios de que su situación "no es normal" y que algo así "no ha pasado nunca en España".
Bartomeu se defiende
El exmandatario insistió en que ninguna de las querellas presentadas por la Fiscalía lo acusa de haberse beneficiado económicamente. "No se me acusa de cobrar una comisión o meter la mano en la caja", recalcó, al tiempo que aseguró que las autoridades han revisado exhaustivamente sus movimientos financieros. Según explicó, tanto la Fiscalía como los juzgados han cruzado datos con diferentes personas para comprobar si existían transferencias o fondos irregulares vinculados a él.
Una de las denuncias más recientes sostiene que Bartomeu habría desviado hasta cuatro millones de euros en comisiones durante su etapa como presidente del FC Barcelona. Sin embargo, el expresidente recordó que el informe inicial enviado a la Fiscalía por la actual directiva, encabezada por Joan Laporta, hablaba de un presunto desvío de unos 30 millones de euros, una cifra que posteriormente quedó reducida a un máximo de 3,2 millones en las operaciones investigadas.
Entre los pagos cuestionados figura la comisión vinculada al fichaje del futbolista brasileño Malcom, así como los honorarios del abogado José Ángel González Franco por su participación en la resolución judicial del caso Neymar. Bartomeu negó irregularidades y explicó que la defensa legal relacionada con ese proceso no fue pagada directamente por el club, sino por una póliza de seguros destinada a cubrir contingencias legales de directivos y ejecutivos del Barça.
Respecto al acuerdo judicial del caso Neymar, el expresidente sostuvo que su prioridad fue proteger los intereses del club. "Yo quizá habría preferido ir a juicio, porque a Sandro y a mí nos habrían absuelto el primer día, pero defendí la conformidad porque era lo mejor para el club", señaló. Según explicó, el acuerdo permitió reducir considerablemente la sanción económica que debía afrontar el Barça, lo que, en su opinión, demuestra que sus decisiones buscaban beneficiar a la institución y no a intereses personales.



