La posible ausencia de Irán en la Copa del Mundo de 2026 ha generado un fuerte impacto en el ámbito deportivo internacional. El ministro de Deportes iraní, Ahman Donyamali, aseguró este miércoles que la selección nacional no participará en el torneo, a pesar de haber conseguido su clasificación. La decisión, según explicó, responde al complejo contexto político y militar que atraviesa el país tras los recientes ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.
Donyamali señaló que, tras los acontecimientos del pasado 28 de febrero, en los que murió el líder Ali Jamenei, el país no cuenta con las condiciones necesarias para competir en el torneo. El funcionario afirmó que Irán ha enfrentado dos conflictos bélicos en menos de un año y que miles de ciudadanos han perdido la vida. Bajo ese panorama, sostuvo que resulta imposible garantizar la participación de la selección en un evento deportivo de tal magnitud.
¿Qué implica que Irán no vaya al Mundial?
Las declaraciones del ministro contrastan con los mensajes emitidos horas antes desde el entorno de la FIFA. El presidente del organismo, Gianni Infantino, informó que durante una reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se abordó la situación del combinado iraní. Según explicó Infantino en sus redes sociales, Trump reiteró que la selección de Irán sería bienvenida para disputar el torneo en territorio estadounidense.
El Mundial de 2026, que se celebrará en México, Canadá y Estados Unidos a partir del 11 de junio, tenía previsto que el equipo iraní disputara sus tres partidos de la fase de grupos en ciudades estadounidenses. El calendario indicaba encuentros el 15 de junio en Los Ángeles frente a Nueva Zelanda, el 21 del mismo mes ante Bélgica en la misma ciudad y, finalmente, el 26 de junio contra Egipto en Seattle.
No obstante, el contexto político ya había generado incertidumbre previamente. En noviembre, el presidente estadounidense había indicado que los jugadores y el cuerpo técnico iraní recibirían visados para ingresar al país, aunque no ocurriría lo mismo con los aficionados, debido a motivos relacionados con la seguridad nacional. Esta medida ya anticipaba posibles tensiones alrededor de la presencia de Irán en la competición.
En caso de confirmarse la retirada, la Federación Iraní de Fútbol podría enfrentar importantes sanciones económicas y deportivas. El reglamento del Mundial establece multas mínimas de 250.000 francos suizos si la renuncia se anuncia con más de 30 días de antelación al inicio del torneo, y de al menos 500.000 francos si ocurre dentro de los 30 días previos. Además, Irán tendría que devolver los fondos entregados por la FIFA para la preparación de la selección y podría enfrentarse a medidas disciplinarias adicionales, incluida la exclusión de futuras competiciones organizadas por el organismo rector del fútbol mundial.



