El Tottenham Hotspur vuelve a quedar a la deriva en el banquillo tras confirmar este domingo la salida del técnico croata Igor Tudor, apenas mes y medio después de su llegada. La decisión refleja la inestabilidad que atraviesa el conjunto londinense en una temporada marcada por la urgencia de resultados y la lucha por evitar el descenso en la Premier League.
Tudor había asumido el cargo como una solución de emergencia tras la destitución de Thomas Frank en febrero, con la misión de encaminar al equipo en el tramo decisivo del campeonato. Sin embargo, su breve etapa dejó números discretos: siete partidos dirigidos, con un balance de una victoria, un empate y varias derrotas que complicaron aún más la situación deportiva del club.
El Tottenham lucha por la permanencia
En el plano internacional, los ‘Spurs’ también vivieron un duro golpe al quedar eliminados en los octavos de final de la UEFA Champions League frente al Atlético de Madrid. Aunque lograron imponerse 3-2 en el partido de vuelta, el contundente 5-2 de la ida resultó insalvable. En la liga local, los tropiezos ante rivales directos como Arsenal, Fulham, Crystal Palace y Nottingham Forest, sumados a un empate frente al Liverpool, terminaron por agotar la paciencia de la directiva.
El punto de quiebre llegó tras la derrota 0-3 ante el Forest, resultado que dejó al Tottenham con apenas un punto de margen sobre la zona de descenso. Con siete jornadas aún por disputarse, la institución analiza nuevas alternativas para el banquillo, con nombres como Roberto De Zerbi y Sean Dyche sobre la mesa. En su comunicado, el club también mostró sensibilidad ante la situación personal de Tudor, quien afrontó días difíciles tras el fallecimiento de su padre, en medio de la presión competitiva.



