La presencia de Lionel Messi en el Gran Premio de Miami de la Fórmula 1 no pasó desapercibida. El astro argentino llegó al paddock acompañado de su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus hijos, generando una auténtica revolución mediática entre aficionados, pilotos y equipos. Su visita añadió un atractivo especial a una de las fechas más llamativas del calendario, consolidando el cruce entre el fútbol y el automovilismo en un escenario global.
Durante su recorrido inicial, Messi visitó el box de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team, donde fue recibido con entusiasmo. Sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro, lucieron indumentaria del equipo británico, reflejo de acuerdos comerciales con la marca que viste al capitán argentino. Allí, Messi compartió momentos con pilotos como George Russell y Kimi Antonelli, e incluso se animó a subirse al monoplaza del joven italiano, actual líder del campeonato y poleman para la carrera principal.
Encuentro entre Messi y Franco Colapinto
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el encuentro con Franco Colapinto, quien atraviesa un destacado presente en la máxima categoría. El piloto argentino, que largó desde la octava posición tras lograr la mejor clasificación de su carrera, saludó afectuosamente a Messi y su familia. La escena reflejó un cruce generacional entre dos figuras del deporte argentino, acompañado también por la actriz y cantante Maia Reficco, quien forma parte del entorno cercano del piloto.
En declaraciones a ESPN, Messi expresó su entusiasmo por vivir la experiencia por primera vez y compartirla con su familia. "Estamos disfrutando mucho, queríamos también saludar a Franco", comentó con naturalidad.
Su visita se dio en medio de un exigente calendario, ya que el rosarino venía de disputar un partido con Inter Miami en la Major League Soccer, donde su equipo cayó 3-4 ante Orlando City SC en el clásico de Florida. Aun así, Messi volvió a demostrar que su impacto trasciende disciplinas, dejando huella también en el mundo del automovilismo.



