El FC Barcelona estudia emprender acciones legales contra el presidente del Real Madrid CF, Florentino Pérez, tras las declaraciones realizadas este martes sobre el denominado ‘Caso Negreira’. El dirigente madridista acusó al conjunto azulgrana de "corrupción", de "enriquecer a los árbitros" y de haber salido "siempre beneficiado" por las decisiones arbitrales, unas palabras que provocaron una rápida reacción de la institución catalana, que ya analiza posibles medidas jurídicas contra el máximo mandatario blanco.
A través de un comunicado oficial, el club blaugrana confirmó que su departamento legal se encuentra revisando cuidadosamente las afirmaciones de Pérez antes de decidir los pasos a seguir. "En referencia a la rueda de prensa convocada por el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, informamos de que nuestro departamento legal está estudiando detenidamente sus manifestaciones y acusaciones. En estos momentos se están analizando las mismas y valorando los próximos pasos a seguir. Cuando se considere oportuno, se informará adecuadamente sobre las posiciones y decisiones que se adopten", señaló la entidad catalana.
Ambiente tenso entre Florentino Pérez, el Real Madrid y Barça
Las declaraciones de Florentino Pérez se produjeron en el marco de una comparecencia en la que abordó diversos temas relacionados con la actualidad del fútbol español, centrando una parte de su discurso en el ‘Caso Negreira’, investigación que continúa generando controversia en el entorno del Barcelona. El presidente madridista insistió en la necesidad de que el caso sea resuelto cuanto antes y manifestó su preocupación por la demora del proceso. "Es incomprensible que aún no se haya resuelto el Caso Negreira, queremos que este caso se resuelva por el bien del fútbol mundial", afirmó el dirigente.
Además, Florentino Pérez aseguró que el Real Madrid presentará ante la UEFA un dossier de 500 páginas con pruebas relacionadas con el caso para que el organismo europeo "tome cartas en el asunto". Estas declaraciones han intensificado la tensión institucional entre ambos clubes, reavivando uno de los enfrentamientos más delicados del fútbol español fuera de los terrenos de juego. Mientras tanto, el Barcelona mantiene abierta la posibilidad de acudir a la vía legal si considera que las acusaciones afectan gravemente la imagen y reputación de la entidad.




