Amy Schumer ha iniciado el año con una poderosa declaración de autocuidado y amor propio, compartiendo una serie de fotografías en bikini y sin maquillaje en sus redes sociales.
La publicación, realizada el domingo 4 de enero, no solo exhibe su notable pérdida de 50 libras, sino que también subraya un mensaje de bienestar integral tras enfrentar serios desafíos de salud.
En el carrusel de imágenes, Amy Schumer, de 44 años, mostró su figura en diversos trajes de baño y prendas ajustadas.
"Mi mamá me tomó estas fotos mientras preparaba el equipaje para un viaje y en la última foto ya estoy en el viaje", escribió en la descripción.
La estrella de ‘Kinda Pregnant’ enfatizó su compromiso con un estilo de vida saludable y auténtico: "Este año se trata de autocuidado y amor propio. Sin maquillaje. Sin filtro". Continuó su mensaje inspirador animando a sus seguidores a valorar la salud, la familia y los amigos, y a vivir el año sin remordimientos, solo con amor.
Las instantáneas la mostraron con un vibrante top de bikini rojo sin tirantes y una braguita de cintura alta a juego, posando con una mano en la cadera y una sonrisa.
Otras imágenes la mostraron en un elegante traje de baño negro de una pieza, un bikini negro de dos piezas y un bañador de tirantes de dos tonos, fotografiado desde la espalda.
Proceso de pérdida de peso
Esta reciente publicación llega semanas después de que Amy Schumer revelara públicamente su significativa pérdida de peso.
En una historia de Instagram compartida en diciembre de 2025 —y posteriormente eliminada—, la actriz ofreció detalles francos sobre su motivación, afirmando que su objetivo era "sobrevivir". Desmintió rumores sobre la cantidad de peso perdido y el uso de procedimientos estéticos para verse atractiva.
"No me pongo bótox ni rellenos. No perdí 14 kilos, perdí 23. No para verme atractiva, que sí se siente divertido y temporal. Lo hice para sobrevivir", explicó en su mensaje. Reveló que padecía una enfermedad que le provocaba una hinchazón extrema en el rostro y que, en casos graves, podía ser mortal.
La enfermedad a la que Amy Schumer se refirió era el síndrome de Cushing, un diagnóstico que recibió en febrero de 2024.
Este trastorno se caracteriza por la producción excesiva de la hormona cortisol durante un período prolongado. Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) detallan que los síntomas incluyen aumento de peso, una cara redonda y facilidad para los hematomas, con posibles complicaciones que van desde coágulos sanguíneos hasta hipertensión y niveles elevados de colesterol.



