La última edición de los Golden Globes tuvo como protagonista inesperada a Amanda Seyfried, quien acaparó la atención global por sus reacciones tras perder en dos categorías clave.
Sus gestos, cargados de espontaneidad y autenticidad, se convirtieron en el tema central de la discusión en redes sociales y motivaron el análisis de expertos en lenguaje corporal.
A sus cuarenta años, Amanda Seyfried experimentó una de las noches más difíciles de su carrera al no conseguir el premio a Mejor Actriz en una Película para Televisión por su trabajo en "The Testament of Ann Lee".
El galardón fue otorgado a Rose Byrne, reconocida por su papel en "If I Had Legs I’d Kick You", y que llegaba respaldada por premios previos y la crítica internacional.
Las cámaras captaron a Amanda Seyfried frunciendo el ceño y bajando la mirada antes de conocer el resultado. Al anunciar a Byrne como ganadora, la actriz esbozó una sonrisa forzada y aplaudió de inmediato, aunque la incomodidad era evidente.
Este instante fue rápidamente analizado por Judi James, especialista en lenguaje corporal, quien aseguró que, en los últimos años, las celebridades muestran emociones más auténticas al perder, optando por reacciones con humor y naturalidad en vez de las sonrisas protocolarias.
Las reacciones públicas de las celebridades
La noche de Amanda Seyfried incluyó otro momento que se viralizó: tras anunciarse a Michelle Williams como ganadora en la categoría de Mejor Actriz en una Miniserie o Película para Televisión, ella comenzó a aplaudir incluso antes de escuchar el nombre.
Al darse cuenta de que Williams no se encontraba presente, murmuró: "¡Ni siquiera está aquí!", en una muestra clara de espontaneidad que fue celebrada en redes sociales.
Un video de la reacción superó los 2,5 millones de visualizaciones y frases como "reina del no me importa" y "aplaude por participar" inundaron plataformas como X y TikTok.
Sin embargo, no todos los usuarios compartieron el mismo entusiasmo: algunos la consideraron poco profesional mientras otros elogiaron su honestidad, reflejo de una industria donde la actitud genuina cobra cada vez más valor frente a la simulación tradicional.
Amanda Seyfried, quien ya cuenta en su carrera con un Globo de Oro ganado en 2023 por "The Dropout", un Emmy y una nominación al Oscar, demostró una vez más su presencia en el centro de la conversación pública.
Sus películas como protagonista superan los 2.400 millones de dólares recaudados en todo el mundo, cifra que la coloca entre las figuras más rentables y reconocidas de Hollywood.
Durante la ceremonia, acaparó miradas al lucir un vestido sin tirantes de Versace acompañado por joyas de Tiffany & Co. Los medios de moda la incluyeron en la lista de las mejor vestidas de la noche, resaltando su elegancia y estilo personal.



