Más de dos décadas después del fenómeno cultural que representó El diablo viste a la moda, una revelación sacudió nuevamente a los fanáticos de la historia. Se trata de la mujer que inspiró al personaje de Emily Charlton finalmente habló y confesó sentirse traicionada por la forma en que su historia fue utilizada.
Se trata de Leslie Fremar, una reconocida estilista de celebridades en Hollywood, quien decidió identificarse públicamente como la figura real detrás del personaje interpretado por Emily Blunt. Su confesión ocurrió en el pódcast The Run-Through de Vogue, justo en medio de la expectativa por el estreno de la secuela de la película.
Fremar explicó que durante años mantuvo silencio, pero que la publicación del libro original, escrito por Lauren Weisberger, le generó incomodidad desde el inicio. Según relató, nunca fue consultada ni informada de que sus experiencias laborales servirían como base para uno de los personajes más recordados del cine de moda.
La estilista fue incluso quien contrató a Weisberger cuando ambas trabajaban en la revista Vogue, bajo la dirección de Anna Wintour. Sin embargo, el éxito del libro y su posterior adaptación cinematográfica expusieron situaciones que, aunque presentadas como ficción, estaban inspiradas en vivencias reales.
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"Se sintió como una traición", aseguró Fremar, dejando claro que la experiencia no fue fácil de procesar. Aunque aclaró que no eran amigas cercanas, sí existía una relación profesional que, desde su perspectiva, fue vulnerada.
Uno de los detalles más llamativos es que Fremar incluso reconoció haber dicho en la vida real una de las frases más icónicas que luego se popularizó en la película, lo que refuerza el nivel de inspiración directa que tuvo el personaje.
A pesar de la polémica, la estilista ha construido una sólida carrera en la industria y actualmente es una figura influyente en el mundo de la moda. No obstante, la relación con Weisberger nunca se recuperó y ambas han permanecido distanciadas desde entonces.



