El esperado enlace entre Taylor Swift y Travis Kelce arrancó en Nueva York con una lujosa cena de ensayo para un centenar de asistentes, dando inicio a las celebraciones de una de las bodas más mediáticas y comentadas del año en el icónico Madison Square Garden, en pleno Manhattan.
Taylor Swift y el jugador de la NFL, ambos de 36 años, reúnen en la ciudad a figuras internacionales y a una multitud de fanáticos que, desde las primeras horas, se acercaron a los alrededores del recinto para intentar captar algún detalle del exclusivo evento.
Medios internacionales reportaron el arribo de caravanas de vehículos SUV escoltando a los invitados hacia una elegante carpa instalada especialmente para la ocasión.
La ceremonia principal tendrá lugar este viernes y se prevé la asistencia de cerca de 1.000 invitados, incluidos celebridades y deportistas de alto perfil.
Entre los nombres destacados figuran Gigi Hadid, Cara Delevingne, Selena Gómez y Zoe Kravitz, todas amigas íntimas de la cantante. Del lado de Kelce se anticipa la presencia de sus compañeros de equipo en los Kansas City Chiefs.
El evento promete actuaciones musicales de primer nivel. Existen rumores sobre presentaciones de Stevie Nicks y Tim McGraw, grandes amigos de Swift, y posibles apariciones de Ed Sheeran y Paul McCartney, quienes podrían subir al escenario en algún momento de la noche.
Un evento bajo estricta confidencialidad y seguridad
Para garantizar la privacidad, los organizadores han solicitado a los invitados firmar acuerdos de confidencialidad y se prohibió el uso de teléfonos móviles durante toda la celebración.
El cronograma incluye una recepción de cócteles avanzada la tarde, seguida de un banquete y fiesta que se extenderán hasta altas horas.
El ambiente de fiesta coincide con un fin de semana especialmente agitado en la ciudad, por la celebración del 4 de julio y un importante partido de la Copa del Mundo.
Las autoridades locales, junto con agentes de la Guardia Nacional, reforzaron la seguridad en la zona y cerraron diversas calles aledañas al Garden para garantizar el desarrollo del evento.
Desde hace varios días, se observaron camiones y equipos de montaje trabajando alrededor del Madison Square Garden.
El movimiento no pasó desapercibido para los curiosos ni para los seguidores más fielesde Taylor Swift, conocidos como "swifties", quienes aprovecharon para recorrer lugares emblemáticos citados en las canciones de la artista, como Cornelia Street.
En la antesala del evento, la pareja anunció la donación de 26 millones de dólares a distintas organizaciones benéficas de Estados Unidos, entre ellas grupos de rescate animal y entidades ubicadas en Nashville y Kansas City.





