Julio Iglesias vuelve a enfrentar una batalla legal en España. Dos exempleadas del cantante presentaron una nueva querella para que se investiguen las acusaciones de presunta violencia sexual y explotación laboral por hechos que, según sus testimonios, habrían ocurrido en 2021.
Las mujeres, identificadas bajo los nombres ficticios de Rebeca y Laura para proteger su identidad, dieron este nuevo paso después de que una denuncia presentada anteriormente ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional fuera archivada por considerar que España no tenía jurisdicción para investigar los hechos.
La nueva querella fue presentada el 3 de septiembre ante la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia de España, según confirmó este viernes 4 de septiembre Women’s Link Worldwide, organización que representa y acompaña legalmente a las denunciantes.
Ahora será un tribunal especializado el que deberá revisar la información presentada y determinar si procede abrir una investigación.
¿Qué denuncian las exempleadas de Julio Iglesias?
Rebeca y Laura trabajaron para Julio Iglesias en propiedades del cantante ubicadas en República Dominicana y Bahamas.
Una de ellas se desempeñaba como empleada doméstica y la otra como fisioterapeuta. Los hechos denunciados habrían ocurrido en 2021, cuando Iglesias tenía 77 años.
Según Women’s Link, ambas sostienen que el cantante habría aprovechado su posición de poder y la situación de vulnerabilidad en la que se encontraban para captarlas, trasladarlas y alojarlas en sus propiedades dentro de un supuesto ambiente de intimidación constante.
Las mujeres aseguran haber sido víctimas de acoso y agresiones sexuales continuas, además de condiciones laborales que califican como forzadas y degradantes.
La denuncia presentada a comienzos de 2026 incluía también señalamientos de violencia psicológica, física y económica. De acuerdo con sus testimonios, Iglesias supuestamente revisaba sus teléfonos celulares, restringía sus salidas de las propiedades y les exigía jornadas laborales que podían alcanzar las 16 horas diarias, sin días de descanso y sin contrato.
Asimismo, una de las denunciantes aseguró que las trabajadoras eran sometidas a revisiones ginecológicas, pruebas de embarazo y exámenes para detectar enfermedades de transmisión sexual.
¿Qué delitos señalan en la nueva querella?
El caso no se limita a las acusaciones de carácter sexual.
Women’s Link sostiene que los hechos descritos por Rebeca y Laura podrían constituir varios delitos, entre ellos trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre, delitos contra la libertad e indemnidad sexual, lesiones, trato degradante y delitos contra los derechos de los trabajadores por supuestas condiciones laborales abusivas.
Se trata, por el momento, de la calificación jurídica planteada por la organización que representa a las mujeres y no de delitos por los que Julio Iglesias haya sido declarado culpable.
Las denunciantes también han solicitado medidas específicas de protección mientras continúa el proceso.
¿Por qué se archivó la primera denuncia?
Rebeca y Laura ya habían acudido a la justicia española a principios de 2026.
El 5 de enero pusieron los hechos en conocimiento de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, buscando que las autoridades investigaran lo que aseguraban haber vivido mientras trabajaban para Iglesias. Sin embargo, aquella denuncia terminó archivada.
La decisión no se produjo porque la Fiscalía hubiera determinado judicialmente que los hechos denunciados eran falsos, sino por una cuestión de jurisdicción: consideró que no existía un vínculo suficientemente relevante con España que le permitiera investigar hechos presuntamente cometidos en República Dominicana y Bahamas.
Este punto es precisamente uno de los argumentos que Women’s Link cuestiona ahora. La organización sostiene que los tribunales españoles sí tienen jurisdicción y competencia para estudiar el caso y espera que la nueva querella sea admitida.
Un tribunal decidirá si abre una investigación
La presentación de la querella tampoco significa que automáticamente exista ya un nuevo proceso penal contra Julio Iglesias.
El siguiente paso será que el tribunal revise la documentación y determine si admite la querella y abre una investigación sobre los hechos señalados.
Women’s Link asegura que existen opiniones de juristas y académicos que respaldan una interpretación según la cual los tribunales españoles podrían tener jurisdicción para intervenir.
"Todas las personas tienen derecho a que los sistemas de justicia investiguen los hechos cuando existen indicios de presuntas vulneraciones de derechos humanos", señaló Jovana Ríos Cisnero, directora ejecutiva de la organización.
¿Por qué decidieron denunciar?
Las dos mujeres también han explicado públicamente las razones por las que decidieron emprender acciones legales.
Según Women’s Link, permanecieron durante cerca de cinco años sin hablar de lo sucedido debido al temor a posibles represalias profesionales, la falta de canales seguros para denunciar y el miedo a no ser escuchadas.
Laura ha señalado que uno de sus objetivos es evitar que otras mujeres puedan atravesar situaciones similares.
Rebeca, por su parte, ha explicado que busca justicia para ella misma, pero también pretende enviar un mensaje a otras mujeres que hayan trabajado en las propiedades del cantante y puedan encontrarse en circunstancias parecidas.
Julio Iglesias niega las acusaciones
Desde que las acusaciones se hicieron públicas, Julio Iglesias ha negado los señalamientos formulados por sus exempleadas.
Su defensa ha rechazado las acusaciones y ha sostenido que el cantante ha sido víctima de un "linchamiento público".
El conflicto incluso se ha extendido a otros frentes judiciales. En mayo, EFE informó que Iglesias anunció acciones legales contra elDiario.es, su director y otros responsables del medio, al que acusó de elaborar un supuesto "montaje periodístico" relacionado con las denuncias.
En julio, el cantante también presentó ante el Tribunal Supremo español una demanda contra la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, por supuesta intromisión ilegítima en su derecho al honor y a la intimidad, reclamándole 50 mil euros por daño moral debido a declaraciones que ella realizó después de conocerse el caso.
El caso vuelve ahora a manos de la justicia española
La nueva querella abre otro capítulo en un caso que comenzó públicamente a principios de 2026 y que todavía no ha tenido una resolución judicial sobre el fondo de las acusaciones.
El archivo de la primera denuncia estuvo relacionado con la competencia de la Fiscalía española y no constituyó una sentencia sobre si los hechos denunciados ocurrieron o no.
Ahora, la atención estará puesta en la decisión del tribunal que recibió la querella: deberá determinar si la admite y si existen condiciones legales para investigar en España las graves acusaciones formuladas por las dos exempleadas.
Mientras tanto, Julio Iglesias mantiene su rechazo a los señalamientos y las acusaciones deben considerarse presuntas mientras no exista una resolución judicial que establezca responsabilidades.




