Estados Unidos e Israel defendieron ante el Consejo de Seguridad de la ONU los ataques militares contra Irán, asegurando que la ofensiva busca impedir amenazas nucleares y desmantelar capacidades militares consideradas desestabilizadoras. Irán, por su parte, calificó la acción como un "crimen de guerra y crimen contra la humanidad" y exigió el cese inmediato de las hostilidades.
El representante estadounidense ante la ONU señaló que la operación busca neutralizar capacidades balísticas, interrumpir el financiamiento de milicias aliadas al régimen iraní y evitar que Teherán obtenga armamento nuclear. En la misma línea, el embajador israelí defendió la acción militar argumentando que los ataques responden a amenazas contra la seguridad regional y a los lanzamientos de misiles contra territorio israelí.
La postura de países miembros del Consejo de Seguridad
La postura de los países miembros del Consejo de Seguridad se mantuvo dividida. Mientras Francia y Reino Unido pidieron contención y protección a la población civil, Rusia y China cuestionaron la justificación de la ofensiva y denunciaron el uso de la fuerza como una violación a la soberanía iraní.
El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas advirtió que la escalada militar representa una amenaza para la estabilidad mundial y podría generar consecuencias graves si continúan los ataques. Asimismo, confirmó reportes sobre posibles víctimas civiles y el cierre del espacio aéreo iraní, además de un apagón casi total de internet en el país.
La comunidad internacional ha llamado a ambas partes a buscar una solución diplomática para evitar una expansión del conflicto en Medio Oriente y reducir el riesgo de una crisis regional de mayor magnitu



