El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, amenazó este sábado al presidente del Líbano, Joseph Aoun, al asegurar que su gobierno pagará "un alto precio" por no haber desarmado al grupo chií Hizbulá.
Hacemos un llamamiento y advertimos: actúen antes de que nosotros hagamos aún más", dijo Katz, que acusó a Aoun de no haber logrado el desarme de Hizbulá: "Se comprometieron a cumplir el acuerdo", dijo, "y eso no lo están haciendo". "No tenemos reivindicaciones territoriales sobre el Líbano", aseveró Katz, pero insistió en que Israel no está dispuesto a que Hizbulá recupere la capacidad de atacar Israel.
Bombardeos y tiroteos de las tropas israelíes
Esta madrugada, al menos 41 personas murieron y otras 40 resultaron heridas en bombardeos y tiroteos de las tropas israelíes durante una invasión terrestre en la aldea libanesa de Nabi Chit (este), en la que el Ejército buscaba los restos de un soldado desaparecido en 1986.
Las palabras del titular de Defensa israelí se producen en medio de la creciente campaña de bombardeos contra el Líbano -desplazando ya al menos a 100 mil personas, y después de que Israel ocupara nuevas posiciones militares en el sur de este país vecino ("menos de diez" en total, según las fuerzas armadas).
El grupo chií se incorporó a la escalada bélica regional el pasado lunes, tras atacar a Israel en represalia por la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí. Desde entonces, ya hay más de 250 muertos en el Líbano y los heridos superan los 800, según cifras locales.



