El número de muertos por la campaña de bombardeos israelíes contra el Líbano asciende ya a 826 y el de heridos supera los 2.000, después de que más de medio centenar de personas perdieran la vida en las últimas 24 horas.
Desde el inicio de la ofensiva aérea el pasado 2 de marzo, 826 personas murieron en diferentes puntos del país y otras 2.009 resultaron heridas, 76 de ellas solo desde la tarde del viernes, informó este sábado el Centro de Operaciones de Emergencia en el Ministerio de Salud Pública.
Entre el total de fallecidos hay 106 niños, mientras que los heridos incluyen también a 327 menores.
Por otro lado, las bajas en el sector sanitario ascienden ya a 31 muertos y 51 heridos, después de que anoche fuera alcanzado un centro médico en la zona meridional de Burj Qalaouiya, donde murieron doce médicos, paramédicos y enfermeros, según datos de la oficina gubernamental.
Israel mantiene una ofensiva aérea
Desde hace casi dos semanas, Israel mantiene una ofensiva aérea concentrada principalmente en el sur y el este del Líbano, así como las afueras de Beirut, aunque en los últimos días también se han registrado varios ataques dentro de los lindes de la propia capital.
Este viernes, aeronaves israelíes dejaron caer por diferentes barrios de la ciudad panfletos en los que llamaban a desarmar al grupo chií libanés Hizbulá, que en paralelo está perpetrando a diario ataques de alcance limitado contra el norte de Israel.
Los folletos, una maniobra relativamente común para amenazar a la población de las zonas fronterizas pero sin precedentes recientes en la capital, avisaban de que Hizbulá está actuando como un "escudo" de Irán y urgían a los libaneses a reclamar estabilidad para su tierra.



