Este 20 de marzo ocurre el denominado equinoccio de primavera y marca el momento en que el Sol cruza el ecuador celeste, haciendo que el día y la noche tengan casi la misma duración en todo el planeta.
Se trata de uno de los dos equinoccios del año, el otro ocurriendo en septiembre. Durante este evento, la Tierra no está inclinada ni hacia el Sol ni en contra de él y, como resultado, casi todos los lugares del mundo tienen unas 12 horas de día y 12 de noche.
En el hemisferio norte, incluyendo Guatemala, el equinoccio de marzo marca el inicio de la primavera. En el hemisferio sur, señala el inicio del otoño.
¿Qué observar durante el equinoccio?
El Sol saldrá casi exactamente por el este y se pondrá casi exactamente por el oeste. El amanecer ocurrirá a las 06:05 horas (locales) y el atardecer a las 18:10 horas (locales).
Al mediodía solar, las sombras serán más "equilibradas", por lo que si se clava un palo vertical en el suelo, se puede notar que su sombra describe una línea más recta de este a oeste.
¿Por qué ocurre?
El equinoccio ocurre por la forma en que la Tierra se mueve en el espacio y por la inclinación de su eje. La Tierra gira alrededor del Sol siguiendo un plano imaginario, mientras su eje está inclinado unos 23.5°. Esta inclinación es la responsable de las estaciones.
Durante la mayor parte del año, uno de los hemisferios está inclinado hacia el Sol (recibiendo más luz y calor) y el otro está inclinado en sentido contrario. Sin embargo, en el equinoccio, la Tierra se encuentra en una posición especial en su órbita donde esa inclinación no favorece a ningún hemisferio: ambos reciben la luz solar de manera casi equilibrada. Este momento específico, cuando el Sol cruza el ecuador celeste, es lo que en Astronomía se define como equinoccio.
Aunque se suele decir que el día y la noche duran exactamente lo mismo, en realidad no es perfectamente exacto. Esto se debe a fenómenos físicos como la refracción atmosférica, que hace que veamos el Sol un poco antes de que realmente haya salido y un poco después de que se haya puesto. Por eso, incluso en el equinoccio, el día suele ser ligeramente más largo que la noche en la mayoría de los lugares, incluyendo Guatemala.



