El desembarco de los pasajeros del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, comenzó este domingo tras la llegada del buque al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife. Las primeras personas en abandonar la embarcación fueron los 14 ciudadanos españoles y un epidemiólogo de la OMS en África, trasladados en dos lanchas con grupos de siete pasajeros.
El operativo de evacuación se desarrolla de forma escalonada y bajo estrictos protocolos sanitarios. Los pasajeros son trasladados en grupos reducidos hacia el aeropuerto de Tenerife Sur, con el objetivo de garantizar el aislamiento total y evitar cualquier contacto con la población local. Desde allí, se realizan los vuelos de repatriación a sus países de origen.
El primer avión con pasajeros evacuados despegó este domingo con destino a Madrid, donde los ciudadanos españoles serán ingresados en el Hospital Gómez Ulla para cumplir una cuarentena de 42 días. Otros vuelos ya han salido hacia Francia y Canadá, mientras que Países Bajos, Estados Unidos y otros países continúan coordinando sus traslados.
Seis casos confirmados
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado seis casos de hantavirus entre los ocupantes del buque, advirtiendo que no existe vacuna ni tratamiento específico contra este virus, que puede provocar síndrome respiratorio agudo. Aun así, todos los pasajeros evacuados permanecían asintomáticos al momento del desembarco.
El operativo de evacuación se mantendrá durante toda la jornada del domingo y continuará el lunes con los últimos vuelos de repatriación, entre ellos el previsto hacia Australia.
Las autoridades han destacado que el dispositivo busca evitar cualquier riesgo sanitario en tierra, con un estricto control de movimientos, transporte aislado y coordinación internacional entre más de 20 países implicados en la operación.




