Latinoamérica y el Caribe consolidaron su posición como un actor estratégico en el mercado energético global durante 2025, al aportar aproximadamente el 11 % del suministro mundial de petróleo y cerca del 6 % del gas natural. Este notable desempeño fue impulsado por un significativo crecimiento en la producción regional, que vio un aumento del 20 % en petróleo y un 10 % en gas natural respecto al año anterior.
La información fue revelada por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde), con sede en Quito, Ecuador, a través de su informe "Panorama 2025: Producción y comercio exterior de petróleo y gas natural en América Latina y el Caribe (ALC)". Este estudio subraya el fuerte dinamismo del sector hidrocarburífero en la región, proyectando incluso un mayor crecimiento futuro para los países no miembros de la OPEP dentro de ALC.
Impulsores del crecimiento regional
El informe de Olacde destaca que el auge en la producción de hidrocarburos se debe principalmente al crecimiento sostenido de Guyana, que se ha posicionado como un jugador clave, sumado al liderazgo tradicional y robusto de Brasil y México. Estas naciones han sido pilares fundamentales para que la región fortalezca su presencia en los mercados internacionales de energía.
En cuanto a la distribución de la producción petrolera, el análisis reveló que un 46 % de la producción regional de petróleo se destinó a exportaciones hacia China. El gigante asiático se consolidó como el principal destino de las ventas externas de ALC, concentrando el 31 % del comercio petrolero de la región. Le siguieron en importancia mercados como Estados Unidos y la Unión Europea, demostrando la diversificación de destinos para los hidrocarburos latinoamericanos y caribeños.
Dinámica del mercado de gas natural
El sector del gas natural también mostró un comportamiento robusto. El reporte de Olacde indicó que el 59 % de las importaciones regionales de gas natural provienen de Estados Unidos, lo que refleja una profunda integración energética en América del Norte. Esta dependencia subraya la importancia de las relaciones comerciales con el vecino del norte para satisfacer la demanda interna de gas en la región.
Por otro lado, Argentina, junto con Trinidad y Tobago, mantienen un rol estratégico como los principales exportadores de gas natural licuado (GNL) en América Latina y el Caribe. Su capacidad de producción y exportación de GNL es crucial para el abastecimiento de otros mercados y para la balanza comercial de la región en este rubro.
Proyecciones futuras para la matriz energética
A pesar del avance acelerado de las energías renovables y la electrificación, el análisis de Olacde proyecta que el petróleo y el gas natural continuarán teniendo una participación relevante en la matriz energética regional durante las próximas décadas. Se estima que ambos recursos mantendrán cuotas cercanas al 26 % cada uno en la matriz primaria de energía de América Latina y el Caribe, lo que indica que la transición energética en la región será un proceso gradual y complementario.
Este escenario resalta la importancia de seguir invirtiendo en la exploración y producción de hidrocarburos, al tiempo que se promueve el desarrollo de fuentes de energía más limpias. La región se encuentra en una encrucijada energética, donde la sostenibilidad y la seguridad del suministro son prioridades clave para su desarrollo económico y social.




